sábado, 28 de febrero de 2015

SABER ESTAR


El segundo domingo de cuaresma, y repito, es ya el segundo domingo, y no dejemos correr el tiempo sin pararnos y descansar en el Señor, y escucharle, y seguirle, y arriesgar, y convertirse, y amar. Pues este domingo siempre nos regala el texto de la transfiguración del Señor. Jesús, en aquella montaña, signo de encuentro, después de anunciar su pasión, sube para orar con sus íntimos. La transfiguración es el anuncio visible de la resurrección, es la calma en la tormenta, es la voz del Padre, la manifestación de la Ley y los Profetas, es el anticipo de la gloria, es el gozo infinito, es el encuentro.
Por eso mi propuesta para este domingo es saber estar.
1.- Saber subir con Jesús. La montaña se goza en la cima, nos sorprende, nos sobrecoge, nos abruma, nos traslada, nos da una nueva visión; pero hay que subir, hacer el esfuerzo, dejarse conducir, caminar, saber ascender con calma, con constancia. Nos pasa que al ir subiendo una montaña, por el esfuerzo que haces, van inclinado hacia delante. Necesitas pararte para ver hacia abajo, entonces descubres la belleza. Pero es que el esfuerzo te doblega muchas veces en la vida, pero si no observas todo el conjunto, solo ves tus pisadas, tu cansancio, y cada vez te inclinas más sobre tu ombligo. Jesús nos ayuda a ver que los grandes retos no están viendo para el suelo, sino, levantando la vista al cielo. El subirá a un monte mucho más difícil, el Calvario, y con una carga mucho más pesada, una cruz que condensa a todo el mundo.
2.- Saber orar. Sí, tanto esfuerzo para orar. Nosotros queremos estar ya "conectados" al Señor, de inmediato, y después decimos, es que me distraigo, es que pienso en otras cosas, es que me aburro. Jesús conduce a sus discípulos montaña arriba para rezar. Necesitamos, no evadirnos de la realidad porque es la nuestra, pero si buscar la mirada de Dios de la realidad, saber tener un lugar para el silencio, la escucha. Ellos, envueltos en la nube, signo de presencia, de la manifestación del Padre, se dejan envolver de la gracia. Dejémonos abrazar por Dios. Vivamos esta cuaresma en actitud de oración.
3.- Saber observar. La luz que nos deslumbra, nos llena, nos acerca al misterio, la luz que nos habla de vida, de alegría,  de esperanza, de vida... es la que necesitaban Pedro, Santiago y Juan, y es, la que necesitamos cada uno. 
4.- Saber contemplar la historia recibida. Moisés y Elías, la Ley y los Profetas, aparecen junto a Jesús. La liberación de la ley del amor y la palabra profética que nos revela la voluntad del Padre.
5.- Saber escuchar. "Este es mi Hijo amado, escuchadlo". Obedecer, ob-audire, saber escuchar es la actitud del discípulo, saber acoger la palabra, saber dialogar desde ella, saber responder. 
6.- Saber descender. Jesús nos lleva a la montaña, no para quedarse allí, sino para descender, caminar en la realidad de cada día con una mirada nueva.

Virxe da Franqueira, axúdanos a saber estar con Xesús e deixarnos transfigurar por El.

Feliz domingo
A Franqueira
1-03-15

viernes, 27 de febrero de 2015

¿QUIÉN ES MI ENEMIGO?


Jesús, llevando a la perfección la ley, nos llama, nos urge, a vivir la dimensión reconciliadora de nuestra fe. Él no es un predicador que nos da las claves de como debemos actuar, sino que, nos habla de si mismo. La palabra de hoy es una muestra de si mismo, el perdón a los enemigos, la oración por los perseguidores, nos es una buena frase puesta en un hermoso cuadro como estamos acostumbrados a leer en los innumerables power point que saturan los ordenadores. Él es el perdón regalado, sin esperar nada, sino como amor donativo que se derrocha. El es intercesión pidiendo por los que le persiguen, porque es la comprensión, la compasión, porque los violentos son dignos de compasión, pues no han descubierto la grandeza del ser humano y su dignidad. El es icono el rostro del Padre que hace salir el sol sobre buenos y malos, llover sobre justos e injustos.
Ahora la pregunta para situar nuestra respuesta: ¿quién es nuestro enemigo?. Aquí lo dejo. ¿A quien podemos llamar enemigo? ¿al que me hizo una faena?, ¿aquel con quien me enfadé?, ¿el que habla mal de uno?, ¿el que me ha insultado?, ¿el que me mira mal?, ¿el que tiene razones para odiarme?, ¿con el que he discutido?, ¿el que piensa mal de mi?, ¿el que discute conmigo porque tenemos distintos pareceres, opiniones, creencias, aficiones?.
Muchas veces es el que deja en evidencia mis debilidades, mi orgullo, mis defectos, mis fragilidades, mis limitaciones, y eso duele. Pero también ayuda, corrige, restaura, enriquece, hace avanzar... Vemos enemigos en los lugares y situaciones más insospechadas, pero la mayor parte de las veces, objetivamente, ridículas. Estamos saturados de tanta violencia que es difícil ver una película en que sea lo más habitual ver un asesinato, robos, violaciones. Alguna vez cuento los minutos que tarda en aparecer una arma en escena en un fil, y no dejo de sorprenderme, a veces es lo primero que abre escena.
El corazón del hombre está llamado a la unidad, a la bondad, a la paz, ¿por qué mancharlo?

Nosa Señora da Franqueira, nai de reconciliación, danos a valentía de perdoar e amar, de amar e perdoar.

Feliz día
A Franqueira
28-02-15

jueves, 26 de febrero de 2015

DEJA TU OFRENDA Y VETE A RECONCILIARTE


Este viernes de cuaresma, ya es el segundo, día de penitencia y abstinencia, hoy se nos invita a abstenernos de odios, rencores, violencias, divisiones, enfrentamientos... Cuanto daño nos hace todo esto, y más, si después nos presentamos  ante el Señor con cara de corderitos, como si no pasase nada, disimulando, excusándonos, poniendo las cargas en lo que han hecho los demás, dejándonos llevar por nuestro orgullo, mascullando en nuestro interior una dignidad engañosa, creyéndonos con todos los derechos porque nos creemos poseedores de la verdad. El rencor, el odio, la venganza, las divisiones, eso todo que sabemos tú y yo, es una herida, que podemos creer que con el paso del tiempo queda curada, pero simplemente dejamos pasar sin cicatrizar. No, el tiempo no lo cura todo, quizás soporta las cargas que le echemos encima, pero llega un momento que la mochila es demasiado pesada. 
Esta cuaresma no nos planteemos dejar pasar el tiempo. San Pablo nos recuerda "Hoy es el día del Señor, hoy es el tiempo de la misericordia. Dejaos reconciliar por Dios". No podemos pensar que estamos reconciliados con Dios si hemos herido el corazón de nuestros hermanos, ¿y mi corazón?, sanará cuando permitas que en ti entre el auténtico amor, la misericordia. La dignidad no está en ser más que los otros, en llevar razón en todo, sino en devolverle al corazón lo que ha perdido. Es tiempo de que nosotros, los creyentes, demos una palabra distinta ante el mundo, no esperemos que sean los otros los que nos den la delantera, sino, ¿de qué presumimos?, de que rezamos mucho?, de que damos buenas limosnas?, de que no nos metemos con nadie?... "deja tu ofrenda en el altar y vete a reconciliarte con tu hermano" dice el Señor. 
Jesús es la ofrenda ante el Padre, El es el reconciliador en la cruz, ahí es donde la herida del pecado, que trasciende lo terreno y daña el encuentro con Dios, es rescatado. El ha pagado por nuestros delitos, sus heridas nos han curado. El amor infinito de Jesús ha sanado la herida de nuestro pecado.
Hoy es el día del Señor, hoy es el tiempo de la misericordia.
Ofrezcamos nuestras abstinencias, nuestros ayunos y limosnas por la reconciliación de cada uno y de todos los pueblos de la tierra. Que cesen las luchas y se callen los cañones, el canto de la libertad suena cuando al hombre se le devuelve su dignidad, la de vivir en paz.

Nosa Señora da Franqueira, raíña da paz, refuxio de pecadores, roga por nós

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
27-02-15

miércoles, 25 de febrero de 2015

PEDID, BUSCAD, LLAMAD


A veces pensamos que la moral cristiana son recetas de cocina en la que ponemos a fuego lento unos cuantos productos y eureka, ya tenemos la fórmula para ser buenos y santos. Jesús, hoy en el evangelio, no da recetas, sino que nos abre caminos, da señales, instruye la conciencia para que sepamos tomar las decisiones más adecuadas sin perder la esencia. Pedid, buscad, llamad son el camino para recibir, encontrar y que se abra. Y no es una simple sugerencia, sino, una obligación, una insistencia. El don de Dios necesita de nuestra colaboración de tener la humildad suficiente para saber que somos necesitados, mendigos con las manos abiertas y extendidas para recibir lo necesario. Si nuestras manos están cerradas sobre nosotros mismos denotamos el orgullo de quien se considera autosuficiente para lograrlo todo. Es necesaria la humildad de pedir sabiendo a quien no puede dar. 
Buscar. Cuantas veces nos sentimos perdidos, desorientados en que no acertamos ni a la primera, ni a la segunda, y así sucesivamente. Buscamos la plenitud, la felicidad, el amor, la unidad, la concordia, pero que estoy dispuesto a dejar, porque también vamos cargados en la peregrinación creyendo que lo necesitamos todo. Buscar es ir libre de equipaje, es la pobreza del caminante, el que arriesga por caminos desconocidos, el que indaga y pregunta, el que se aventura. Buscar es ser aventurero y arriesgado, y dejarse conducir por quien nos ilumina en la ruta.
Llamad. Que duro es que se cierren las puertas de la vida. La del Señor está esperando a que llames para que de hospedaje a nuestro corazón inquieto. Llamad en la puerta que no es casa extraña, sino la del Señor.
El trato que tiene Dios con nosotros, generoso, guía y acogedor de nuestras vidas es el trato que debemos dispensar a los demás. Así, esta cuaresma, que seamos generosos con quien necesita, acompañemos en la peregrinación a quien se siente perdido y acogedores a quien está solo.

Virxe María, Nosa Señora da Franqueira, acóllenos no teu colo.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
26-02-15

martes, 24 de febrero de 2015

SIGNO DE CONVERSIÓN


"Lo mismo que Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación". Las palabras del evangelio de hoy nos recuerdan a este peculiar personaje del Antiguo Testamento. Todos recordamos su historia: llamado por Dios para ser signo de conversión, él huye continuamente, hasta que engullido por una ballena pasa tres días y vuelve a la orilla. Tiene que experimentar la muerte, física de forma cercana y existencial en todo su ser, para ser mensajero de la misericordia de Dios. Una gran lección para todos nosotros.
1.- Quien llama a la conversión es el Señor, porque el hombre por si mismo es abocado al fracaso continuamente. Hoy, necesitamos oír esa llamada insistente, porque a medida que cerramos la puerta a Dios en el corazón del hombre, éste solo se preocupa de su bienestar, ve para su vientre y busca su satisfacción, cueste lo que cueste.
2.- Es necesario hablar de lo que se conoce y ser testigo de lo que se experimenta. Hoy el mundo necesita testigos no parlanchines. Tantas teorías ciegan y embotan la mente y el alma, y Dios no es una teoría, ni una ideología, Dios es encuentro vital. Encontrarse con el señor significa pasar por el mismo `proceso de muerte y resurrección, de pasión apasionada por la vida que procede de él. Así, Jonás, muriendo a su miedo y su egoísmo, dejando de huir, "enterrado" tres días en el vientre del animal, es signo del Hijo, signo de la nueva humanidad, de la llamada que cada uno hemos recibido en la fe, muerto nuestro pecado resucitando a la vida, para ser testigos.
3.- Hoy el mundo es como Nínive, necesitada de un proyecto de vida y de amor. Caminar por las calles de este mundo anunciado que está en medio de nosotros el Reino, que el tiempo está cumplido, que es necesario creer en el Evangelio, en la Buena Noticia, como escuchamos el domingo pasado.
4.- Hoy Jesús, como en la escena del evangelio, deja en evidencia nuestra incredulidad, nuestros miedos y egoísmos, nuestras cegueras. 
Hemos encontrado este tesoro que ha sido puesto en nuestras manos.

María, Nosa Señora da Franqueira, refugio de pecadores, ruega por nosotros.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
25-02-15

lunes, 23 de febrero de 2015

PALABRAS LAS JUSTAS


Jesús es maestro de la palabra y nos invita a que no abusemos de las palabras o más bien de las palabrerías. La palabras se las lleva el viento cuando no están afianzadas en la vida y con Dios hablamos de muchas cosas, sobre todo de nosotros, pero dejamos lejos la vida. Con esto no me refiero a que no le planteemos nuestros problemas, vaya si lo hacemos, y estamos en extensos monólogos diciéndole a Dios lo que Él ya sabe. Esto nos lo enseña hoy Jesús al introducir la oración del padrenuestro "vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis". Y nosotros hacemos lo contrario, llenamos nuestra oración de discursos justificando que nos tiene que hacer caso, porque lo merecemos, y explicándole las razones por las cuales nos tiene que favorecer. 
palabra y silencio tienen que ir de la mano, palabra y escucha, palabra y vida, palabra y respuesta, palabra y fe. Palabra que es encuentro,palabra que nos renueva.
Hoy la invitación del día es a rezar el PADRENUESTRO como "Dios manda". Que cada palabra y cada frase, cada invocación y petición sea una palabra del corazón y de la vida. Y voy a empezar por mí mismo callándome. 
María, Nosa Señora da Franqueira, maestra de oración, enséñanos a hablar y a escuchar a Dios.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
24-02-15

domingo, 22 de febrero de 2015

PRESENCIA


Descubrir la presencia de Jesús en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el que está en prisión, en el forastero es la llamada de hoy en el Evangelio. La narración de la parábola del juicio final nos reclama una respuesta, que no espera al fin de los tiempos, sino que es la respuesta que cada día debemos dar ante el rostro doliente del hermano, sí, el hermano y la hermana que están despojados de su dignidad y que en el silencio que opaca la misma sociedad le impide decir con un grito "estoy aquí". El papa Francisco en el mensaje de la cuaresma de este año nos impera a que desterremos de nuestra vida, primero de nuestra conciencia, y después, de nuestra realidad cotidiana, toda indiferencia. Hemos puesto sobre nuestras espaldas un impermeable que nos impide que el dolor del los demás nos llegue a mojar y a resfriar, porque cuando estás a la intemperie te sientes indefenso y débil de no poder ejercer el poder que tantas veces ambicionamos. Dios no nos quiere ni superheroes, ni sabelotodo, ni arregla todo, sino que, sigamos contemplando el misterio de la encarnación en el rostro del hermano. 
Hoy acerquémonos al
Hambriento de pan y de trabajo, de casa y familia, de amor y consuelo, de paz y perdón.
Saciemos al sediento de fe, de esperanza y de caridad.
Acojamos al forastero, al que no es aceptado por sus diferencias, al que nos es comprendido por sus rarezas, al que no es incluido por sus deficiencias
Vistamos al que está desnudo, al que es despojado de su dignidad, al explotado en su intimidad, al que miran como mercancía, al que pasa frío porque le falta el calor del corazón.
Compartamos el sufrimiento del enfermo, la soledad del que no encuentra alivio en su dolor, carguemos el peso del que ya no soporta el peso de la angustia.
Crucemos las rejas de la prisión que encadena al que ya no creen en el hombre, ni en el mundo, ni en la justicia. Rompamos las cadenas del que están encadenado por el pecado.
No esperemos a mañana, hoy es día de juicio, porque nos examina el amor.

María, Nosa señora da Franqueira, llena nuestra vida de la auténtica caridad.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
23-02-15

sábado, 21 de febrero de 2015

ENTRAR EN DESIERTO

En la portada de A Franqueira un capitel muestra las tentaciones que asedian a un monje en la lectura de la Palabra. Su rostro es sereno y confiado pues está en manos de Dios.
Ya estamos en el primer domingo de cuaresma y nos adentramos en el desierto con Jesús para que, estos cuarenta días, sean una experiencia de encuentro, abandono y victoria contra el mal. Un desierto no es el lugar en el que a uno le gustaría vivir. La soledad y el silencio que reinan en él son signo de la falta de vida que se respira. Es un lugar de paso, y rápido, no como los cuarenta años del pueblo hebreo. Es un lugar sin futuro, sin esperanza, sin posibilidad de que algo se renueve y nazca. Por eso nos adentramos en este desierto como lo hizo Jesús:
1º: Impulsados por el Espíritu, es el motor esencial de la cuaresma, el Espíritu que nos llama a prepararnos a una nueva Pascua y necesitamos estar bien dispuestos.
2º: Para dejarse tentar. No nos creemos tan intocables y tan santos como para pensar que no tenemos tentaciones, y es que Jesús, luchó contra el tentador y lo hizo con la oración, la Sagrada Escritura, la penitencia, el ayuno, ... todas las luchas interiores del Señor no son nada comparadas con las nuestras, pues es El quien nos protege y mantiene muchas veces de pie. 
3º: Es el lugar en el que nos reconocemos a nosotros mismos. En el silencio en que solo se escucha la brisa del viento y el latir del corazón, es donde, sin lo externo, lo que nos da tantas seguridades ante los demás, nos descubrimos a nosotros mismos, y reconocemos nuestras debilidades, y que solo él es nuestra fortaleza.
4º: Sin las comodidades. Cada vez que vamos teniendo más facilidades y comodidades en la vida nos hacemos más cómodos y lo queremos todo hecho. La vida tiene muchas exigencias y tenemos que estar bien preparados.
5º: Vivía entre fieras. Jesús es el Señor del la nueva creación, es el dueño de todo, "ante El toda rodilla se dobla". Devuelve la armonía y la paz a un mundo roto y desestructurado por el pecado, comienza la vuelta a lo que el pecado había destruido, devuelva la hermosura a todo lo que ha manchado la indignidad.
6º: Le servían los ángeles. Todo, en el cielo y en el abismo, todo está a su servicio. Un ángel lo consolará en otro desierto interior, en Getsemaní, y es que Jesús, el Hijo de Dios, necesita el consuelo del cielo. Así nosotros.
7º: La llamada a la conversión. Es la invitación de Jesús al comienzo de esta cuaresma, sí, convertirse, "metanoia" en griego, volver la mirada, la vida , el corazón a lo fundamental. 
Entremos en desierto, donde no quiere ir nadie, entremos en el desierto de nosotros y de esta humanidad y escuchemos.

Nosa Señora da Franqueira ayúdanos a que nos dejemos guiar por el Espíritu.

Feliz domingo
Javier Alonso
A Franqueira
22-02-15

viernes, 20 de febrero de 2015

JESÚS, EL INVITADO


Nuestra casa está abierta muchas veces para recibir invitados. Familia, amigos, o en alguna ocasión, personas distinguidas han compartido mesa y mantel con nosotros. Intentamos que todo sea adecuado para el momento, y que deje, una buena imagen de ser los mejores anfitriones. También nos ha ocurrido de tener personas que no son del mejor agrado, son invitados de compromiso, e intentamos, que no de pie a discusiones o enfrentamientos que crean mal ambiente. Son momentos tensos que intentamos solucionar como podemos.
Hoy Jesús entra en casa de pecadores y publicanos, como Leví, el recaudador de impuestos que acoge inmediatamente la llamada de Jesús a seguirlo. Sí, Jesús llama a un pecador, como a tí y a mí, y con ese corazón inmenso de amor se sienta a la mesa, que se convierte en una llamada al perdón. La crítica de los fariseos y escribas no tarda en llegar, y, Jesús, aprovecha la ocasión "no he llamado a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".
En la mesa del Reino somos todos invitados, y yo, también quiero estar cerca del Señor.Comer con Él como signo de comunión con la misericordia y con la bondad desbordadas que atraen al más alejado.
Esta cuaresma es una llamada a atraer a todos hacia el Señor, a que la mesa del mundo sea la mesa de los hermanos que vuelven a la casa del Padre y celebran el perdón. 
Siéntanos a tu mesa, sánanos y llénanos de una santa conversión.

Nosa Señora da Franqueira ayúdanos a que neustros hogares estén siempre con las puertas abiertas, signo d  nuestro corazón, dispuesto a acoger a todos.

Feliz día
Javier Alonso
 Franqueira
21-02-15


FIESTA CONTENIDA



Este es el primer viernes de esta cuaresma, y por eso, el evangelio nos recuerda el sentido del ayuno, las penitencias y las abstinencias. Porque seguimos escuchando, como todos los años, que eso de no comer carne es una chorrada, o que abstenerse de algo es un sacrificio absurdo, o que tampoco nos vamos a asustar por no hacerlo. Y poco a poco, en muchas personas, ha perdido su sentido y ya no es ni necesario, ni importante, no siquiera cuestionable.Quisiera recordar algunas clavas que me parecen interesantes para este día:
1.- El sentido del tiempo. Aún hay lugares donde están celebrando el carnaval, y lo tienen programado aún para dentro de dos semanas. La pérdida del significado del tiempo como un proceso pedagógico que nos ayuda a entrar en el dinamismo de la historia, siendo herederos de este sentido, de lo sagrado del tiempo y de como nos ayuda a madurar. Ahora parece que hay una cierta obsesión a pasarlo bien, a hacer fiestas incontables, a tener escusas para divertirse, comer y beber, beber y comer.
2.- Saber decir que no. Los ayunos y abstinencias que nos propone la Iglesia están significadas en no comer carne los viernes de cuaresma y ayunar de una comida fuerte el miércoles de ceniza y el viernes santo, y que, todos los viernes del año son días penitenciales. Modelar nuestra voluntad para saber abstenernos de algo, a veces superficial, para buscar lo esencial. Hoy huimos del sacrificio, y ¿como vamos a entender la cruz si no renunciamos a lo pequeño?. La vida, con sus durezas y crueldades, nos exige que estemos bien preparados y dispuestos, que nos exijamos a nosotros mismo. Igual que los deportistas se imponen renuncias para llegar a una meta, o un estudiante pasa noches en vela preparando un examen o un trabajo, de la misma forma nos necesitamos abstenernos de palabras, obras, actitudes, costumbres, vicios, y otras cosas que nos puedan hacer daño.
3.- Un sentido solidario de la vida. El Papa en el mensaje de este año nos recuerda la responsabilidad mutua que nos debemos. Desde Caín que es interpelado por Dios ¿Dónde está tu hermano?. Así, nosotros, somos corresponsables de este mundo que ha sido puesto en nuestras manos. Mientras exista dolor, injusticia, sufrimiento, hambre, desigualdades, nosotros no podemos estar indiferentes, porque la indiferencia nos aleja del hombre, nos endurece el corazón, nos sitúa en un castillo infranqueable, nos endulza con carcajadas facilonas una vida que se aleja de la realidad. Por eso el título, fiesta contenida, y es que estamos compartiendo cada día la mesa del amor que Dios prepara para nosotros, pero todos somos llamados a sentarnos a esta mesa de "manjares suculentos" del Reino.
4.- Saber renunciar en beneficio. El ayuno que el Señor quiere es el de la justicia. Hoy saber renunciar es decir sí a la historia que estamos construyendo con el Señor, decir sí a la cruz de Jesús, decir sí a la caridad con el hermano.
Hoy ofrezcamos nuestras abstinencias por los inmigrantes que están cada día subidos a las alambradas, por los que huyen del hambre y encuentran la injusticia de un mundo "indiferente".

Nosa Señora da Franqueira, que nuestros ayunos y abstinencias sean agradables al Señor.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
20-02-15

jueves, 19 de febrero de 2015

ENCONTRAR Y GANAR, PERDERSE Y PERJUDICAR


El texto con el que finaliza el evangelio de hoy es, seguramente, uno de los que ha llevado a conversión a más de un santo famoso, y es que, la palabra de Jesús sigue siendo un llamada intensa a lo secreto de nuestro corazón. El texto de San Lucas de hoy tiene dos pequeños discursos de Jesús que están dirigidos a dos grupos de oyentes: los discípulos y a toda la gente.
En el primero nos revela la meta del camino a Jerusalén: la pasión, la muerte y la resurrección. No oculta a los más íntimos que su misión es el amor total y pleno, que será rechazado, que el triunfo está en la derrota, que la muerte es camino de vida, que sin la entrega no hay fe, que el Señor padece y se compadece. Esta cuaresma es caminar detrás del que hace la subida del calvario, es seguir la marca que va dejando en el suelo un pesada cruz que abraza con amor y pasión. Un Cristo sin cruz es un dios sin amor.
La segunda parte del discurso va dirigido a todos y hace una llamada a acoger la cruz, negarse a si mismo, perder la vida, identificarse con El y arriesgar y amar. Y finaliza con la frase más incisiva: "¿de qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica así mismo?". Por eso esta cuaresma es encontrarse consigo mismo, conocerse, aceptarse y reconocerse como tesoro del Señor. Esta cuaresma es ganarse a si mismo, perdiendo, entregando, olvidando, dando. 
¿Qué quieres ganar?. ¿El mundo entero?, ¿tanta es la ambición del hombre que piensa ganarse a todo el mundo?. Y es que teniendo nada nos creemos poseedores de todo, siendo poco no consideramos los dueños y señores de todo.Para el mundo el primero y más  importante no es solo el tenerlo todo, sino el desearlo todo. Es más el que tiene más amigos, más prestigio, más honores, más éxito, más, más, más... y el Señor se hizo pobre, último, el que no cuenta, se hizo pecado, humillación, culpable, y solo y abandonado, y sin nada, desnudo, crucificado. La cruz es el abrazo de Dios que se abre ante el mundo para tomarlo todo y amarlo todo.
La cuaresma es hacer esta larga y lenta peregrinación interior en la que nos negamos a nosotros mismos, para encontrar y ganar, encontrarnos a nosotros, a Dios, al hermano; y ganar, porque la victoria es de Cristo en la pascua.

Nosa Señora da Franqueira ayúdanos a abrazar la cruz.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
19-02-15

miércoles, 18 de febrero de 2015

ENTRAR EN LO SECRETO

Estos años pasados se han puesto de moda en algunas parroquias "os ratrexos", competiciones nocturnas en las que, siguiendo las señales que los organizadores dejan por los montes, los concursantes tienen que llegar a la meta superando algunas pruebas.Estos rastreos me traen recuerdos de la vida en el seminario menor, pues era uno de los juegos más esperados del año y que se hacía en la "fiestas del rector". En este juego no sabes el itinerario, ni tampoco las pruebas, algunas de ellas escritas en clave y que había que descifrar. Lo único era seguir unas señales pintadas y que te iban guiando. Eso sí, lo importante era llegar en grupo, y los mayores ayudaban a los más pequeños. 
Hoy iniciamos un "rastrexo", el cuaresmal. Sí, podemos suponer el final de este camino, pues la cuaresma no tiene sentido en si misma, sino que es el lugar de paso, para llegar hasta la meta final, la Pascua. Pero este camino, cada año, es nuevo, tiene un aliciente de adentrarnos en un "lugar muchas veces desconocido" el misterio de Dios y nuestro propio misterio. Como en el juego tenemos mensajes que clave que ponen a prueba nuestras capacidades, o más bien nos capacitan para la prueba final. Así, hoy Jesús, nos invita a tres habilidades en lo secreto de nuestro cuarto, de nuestro corazón: la oración, el ayuno y la limosna. Estos tres componentes de la devoción judía siguen teniendo actualidad en nuestra vida, con un elemento indispensable, entrar en lo secreto. La oración, escucha y palabra, diálogo, encuentro, reconocerse y amarse. El ayuno, abandono, buscar lo esencial, despojarse de lo que no vale, confiarse en las manos del Padre amoroso. La limosna, reconocer la acción de la providencia, saber llevar entre todos el peso de las pruebas, tener las manos abiertas sin agarrarse a nada. Y todo en lo escondido, en lo secreto, solo lo sabe El. Entrar en lo secreto es adentrarse en los entresijos de nuestro corazón, en lo enmarañado de nuestra alma, en las búsquedas de nuestro interior. Y, a veces, somos más complicados que códigos cifrados. Él tiene la clave para interpretar y conocer la ruta.
Hoy iniciamos esta cuaresma de la mano de María, Nosa Señora, a ella le pedimos que nos ayude a guardar en nuestro corazón y meditar todo lo que nos pase en esta cuarentena.

Feliz cuaresma a todos.

Javier Alonso
A Franqueira
18-02-15

lunes, 16 de febrero de 2015

MEMORIA

Los que somos aficionados a la historia estamos continuamente buscando nuevos datos de la antigüedad. No es solo curiosidad por lo que pasó en los años o siglos pasados, sino, por lo mucho que se aprende. A Franqueira, en particular, está llena de sorpresas. Su larguísima historia, no solo de siglos, sino de la gran diversidad entre la época de la primera fundación mezclada con la tradición, la de los primeros monjes, pasando por la reforma cisterciense y, por último como parroquia- santuario, permite dejarse sorprender continuamente por la grandezas y miserias de la historia que vamos construyendo. Uno de los elementos que no me deja indiferente es ver, que, sin prácticamente medios, con una fuerte voluntad y un deseo de homenajear a Nosa Señora, se construyó una hermosa iglesia y un desaparecido cenobio, que aunque pequeño, hoy no sería fácil llevar a cabo esta empresa. La historia nos permite tener presente la memoria de lo que, gracias a la fe, fueron capaces de hacer hombres y mujeres sencillos, pobres y entregados a una tarea común. 
Hoy, Jesús en el evangelio, recuerda a sus discípulos que es necesaria la memoria de la acción maravillosa de la salvación, que se multiplica continuamente y alimenta hasta sobrepasar las expectativas. ¡Qué bueno es recordar, hacer memoria y memorial!. Traer a la actualidad lo que el Señor ha hecho y hace cada día por nosotros. Te propongo para este día que hagas memoria recorriendo cada etapa de la vida viendo lo bueno que Dios es con nosotros. Y aquellas situaciones duras velas como nuevas oportunidades y retos para el amor.
Creemos en el Señor que se manifiesta y dialoga con nosotros en  la historia, en quien se hace historia con nosotros, historia de salvación.
Feliz día

Javier Alonso
A Franqueira
17-02-15

UN SIGNO

Hace unos meses escuchando una charla de un compañero decía que le damos muchas vueltas a los argumentos sobre la teología, la Iglesia, los sacramentos, la moral, etc. y Dios es mucho más sencillo. Aclaraba que para él había dos razones para vivir con la confianza propia de la fe, además de otras muchas más, los dos mil años de historia y los millones de creyentes. Fijáis que signo más claro sobre la fe. Porque una institución, como la Iglesia, no resistiría 2000 años de historia si no fuese custodiada por el mismo Dios, y además, tantos millones de seres humanos no pueden estar equivocados.
Pero yo añadiría que el signo que reclaman los fariseos a Jesús que garantice lo que está haciendo somos cada uno de nosotros, y es, nuestro pecado. Son cada uno de los cristianos que hay en el mundo y con sus historias. Porque los fariseos ¿qué más podían esperar?, los ciegos que ven, los sordos oyen, los muertos resucitan ya los pobres se les anuncia la Buena Nueva, ¿qué más querían?. Y nosotros también reclamamos del mismo Dios después de ver cada mañana la maravillosa historia que realiza con cada uno. Nos dejó su signo de amor en una cruz levantada que se convierte en vida y esperanza de la humanidad.
Así los signos actuales, a lo que el Concilio llama los signos de los tiempos, son:
El deseo de paz en el corazón del hombre. La rebeldía contra la injusticia y las divisiones. El testimonios de miles y miles de cristianos que dan la vida por la fe. La entrega y el servicio por los más pobres en nombre de Dios nuestro Padre. El misterio de la vida que se abre paso en medio de las dificultades. El perdón como signo de lo auténtico dejando a un lado el odio y el rencor. La búsqueda de la verdad y de la bondad. 
Ahora, durante el día, busquemos donde el Señor nos manifiesta sus signo de acción. Los rostros y las historias cercanas. 
Nosa Señora da Franqueira, Madre nuestra, tú eres un signo claro del amor de Dios.

Feliz día a todos

Javier Alonso
A Franqueira
16-02-15

sábado, 14 de febrero de 2015

LIMPIEZA


De vez en cuando hacemos una buena limpieza de nuestra casa. Ese día, nos remangamos, ponemos ropa de faena, sacamos nuestra "limpiadora" que llevamos dentro y dejamos todo como los chorros del oro. Te queda una cara de satisfacción viendo la casa reluciente y con un olor a limpio que estás deseando tener alguna visita y sorprender al que entra por la puerta. Pero para hacer esto hay que ponerse "ropa de faena", esto es, para limpiar hay que mancharse, estar dispuesto a llenarse de polvo, de fregarse por todas partes, hasta el uso de lejía deja sus secuelas en la ropa. Sí, aunque uses el limpiador más asombroso del mercado, eso no evita el que tú te manches. 
El leproso del evangelio de este domingo le pide al Señor que lo limpie, no solo de su lepra, sino también de la insolidaridad, del abandono en el que vive, de ser un "descartado" de la sociedad en la que solo entran los que están "limpios". Decirle a Jesús si quieres puedes limpiarme, es decirle, si quieres estar dispuesto a ponerte la ropa de faena y mancharte para quedar marcado como el amigo de los pobres, de los enfermos y de los descartados. Y Jesús acepta, porque el amor es más grande que la lepra o que cualquier suciedad, y es Jesús el que limpia.
Yo me quedo, y tú te quedas, al margen de tantas personas "manchadas y marcadas" por la lepra, no solo de la enfermedad, sino de la lepra de la miseria y de la pobreza, de la marginación y la droga, de la prostitución y la violencia, de la ignorancia y el abandono, de la delincuencia, de la inmigración, de tantas y tantas lepras que hoy asolan as que muchos queden al margen del camino. Ayúdame Señor a tocar, sin miedo a mancharme, lo más duro de la realidad humana y llevarle tu salud, tu salvación.
Yo y cada uno, Señor, me veo a mí mismo, y cuantas veces te digo, "si quieres puedes limpiarme". Y se que aceptas ensuciarte con lo más indigno que hay en mí. Y es que el día que te colgaron en cruz te expulsaron de la ciudad, y, al grito de impuro, impuro, pensaban que habían acabado con el amor. Y en el silencio del huerto la semilla dio fruto, descendiendo a los infiernos de la humanidad, rescatar lo que el pecado destruyera y sanar. Y esto lo has hecho por nosotros, gracias, Señor.

Nosa Señora da Franqueira, roga por nós.

Feliz domingo a todos

Javier Alonso
A Franqueira
14-02-15

EN EL AMOR NO HAY CARETAS


Estos día confluyen varias "celebraciones" que no dejan de ser en muchos casos un aliciente para adorar al dios consumo cuando se ha perdido su significación. Hoy los enamorados se dicen te quiero, como si fuese algo deshabitual o en algunos desafortunado, y otros se cubren su cara con un rostro grotesco, como si nos sorprendiese a los demás cuando muchos se pasan la vida ocultando la verdad. 
Esta confluencia me da pie a este título que le he puesto hoy a esta mañana al comentario: en el amor no hay caretas. El amor nos descubre a nosotros mismos y nos enfrenta a nosotros mismo, porque, el enamorado/a, no mide su amor, tampoco hay un enamorametro, por haber cubierto sus expectativas, sino porque tiene delante de si un espejo en el que ve su realidad, que aunque sea dura, discutible, absurda o con los mayores errores, el espejo refleja la aceptación, la complementariedad y la entrega. El amor no depende de un ejercicio de la voluntad, pero es exigente con la misma; no se juega a la ruleta, pero tiene sus riesgos; no se consigue con empeño desenfrenado, pero tiene algo de locura; el amor es exclusivo y total. Y en este ideal nace, en la realidad se fortalece y , al final, vence.
El amor es la victoria. Sí, porque en Cristo es donde se descubren los riesgos y la locura del amor de Dios, de lo exclusivo y lo auténtico, de lo infinito en lo real, de la vida hasta la muerte y de la muerte que da vida. Por eso, en Cristo, se ve reflejada la llamada al amor, y tú y tu pareja, sois la manifestación del amor de Cristo por su esposa la Iglesia, y vosotros sois la llamada a manifestar la unidad íntima del mismo Dios; y vosotros, en familia, sois la imagen, el icono, de lo que es la Iglesia y el destinos de la humanidad en el Reino; y vosotros, en el amor, sois un trazo del cielo.
No os pongáis la creta para ocultar la verdad, sino que en el amor, descubríos y sed felices.

Con María, Nosa Señora da Franqueira, namorada do Amor, pidamos polas parellas xoves que pensan casar.

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira

viernes, 13 de febrero de 2015

EFFETÁ


San Marcos nos dejó unas cuantas palabras en el arameo original en el que Jesús hablaba. Un regalo que siempre hemos de agradecer pues nos ayuda a saborear cómo hablaba el Señor. Esta palabra, effetá, tiene un sonido muy especial y su repetición es una ayuda inestimable para la oración de hoy. A mí personalmente me ayuda más el decir effetá, que no su traducción, ábrete. Porque aquel sordomudo estaría perplejo al ver la acción de Jesús metiéndole los dedos en los oídos y tocando con saliva su lengua. Resulta un poco chocante, pero esta acción fue acompañada por la palabra, imperante y sanadora, effetá, ábrete.
Effetá, ábrete, a la vida, a escucharla ya dialogar con ella. A una vida que nos deja muchas veces sin palabras porque sigue siendo dura para millones de seres humanos, y nos deja mudos, porque no tenemos palabras para consolar y animar. Escucha, como el Señor "el clamor y el sufrimiento de los hombres", y diles una "palabra de amor".
Effetá, ábrete, porque nos cuesta mucho escuchar, acoger lo que el otro tiene que decir. Effetá para hablar con sinceridad al corazón del hermano, palabras de perdón y de vida, de encuentro, palabras de sinceridad.
Effetá, ábrete, escucha en el silencio lo que el Señor tiene que decir, el "susurro de la brisa" con la palabra que dulcemente viene a serenar el alma inquieta. Effeta, para decir una palabra de dulzura en medio de tanta violencia, una palabra de paz.
Effetá, ábrete, para escuchar y proclamar. 

Oh María, Nosa Señora da Franqueira, tú en la escucha de la Palabra la hiciste tuya y la diste en la vida del Hijo de Dios por el Espíritu, ayúdanos a acoger la Palabra y proclamarla con la vida.
Tú cantaste las maravillas del Señor, dirige nuestro canto de alabanza en este día.

Feliz día a todos
Javier Alonso
A Franqueira

jueves, 12 de febrero de 2015

EL PAN Y LAS MIGAJAS



"No está bien echarle el pan de los hijos a los perros". Esta frase de Jesús, como respuesta a una madre desesperada pidiendo por su hija, no deja de extrañarme, y más bien molestarme. Me cuesta aceptar que Jesús le conteste así a esta mujer por el simple hecho de ser griega siro fenicia, o sea que no era judía. Pero me ayuda ver que Jesús pone a prueba la fe de aquella buena mujer. Yo me daría la vuelta y me iría, pero no, ella, no solo contesta "los perros también comen las migajas que tiran los niños". Una humildad en medio de la humillación que desborda por todas partes el amor maternal de la que necesita liberar a su hija de las ataduras del mal.
A veces considero, no como esta humilde mujer, que tengo derecho a que Dios tenga en cuneta mis buenas cosas, poniendo delante de El mis méritos: Misas y oraciones, rosarios y compromisos, obras buenas y caridades, y en la cantidad de fregados en los que uno se mete, además de "defender" a Dios delante de los que lo atacan.
Y yo, con todo, no sería capaz de darle una respuesta tan clara al Señor como la de esta mujer. Sí, está el camino de la salvación, de la liberación, en la humildad. Ser pobre, en todos los sentidos, es el camino que nos ayuda a estar más cerca de aquel que puede salvarnos. Pero el hombre de hoy, incluso el bautizado, se ve con la capacidad de ser salvado, de serse salvado por si mismo. ¡Que peligro!. Posiblemente sea una de las mayores "posesiones" del mal, porque al final llegas a prescindir de Dios y salvarte a ti mismo.
Gracias, Señor, por saciar el hambre con el pan de vida.

Danos, Oh María, Nosa Señora da Franqueira, la humildad que nace de la pobreza.

Javier Alonso
A Franqueira

miércoles, 11 de febrero de 2015

EN INVIERNO TAMBIÉN HAY VIDA


La pequeña población de Lourdes vivió una transformación radical desde el 11 de febrero de 1858, pleno invierno. La gruta donde guardaban los cerdos y destinaban la basura se convierte en el lugar del mensaje del cielo para toda la Iglesia, para los enfermos y los pecadores, a través del testimonio de una niña ignorante y pobre, la más miserable de toda la ciudad. Ahora, después de tantos años, y en un lugar por el que pasamos más de siete millones de peregrinos, de los cuales 500.000 son enfermos, otros 500.000 jóvenes y millares de voluntarios que dedican su tiempo y trabajo a los enfermos, este santuario está metido de lleno en un nuevo proyecto. "La gruta, corazón de Lourdes", está protegiendo uno de los lugares más emblemáticos de la cristiandad para evitar que las inundaciones, como las de los últimos años, dañen este espacio. Colocarán las fuentes del agua en otro lugar evitando ruidos, las ofrendas de velas enfrente a la gruta y arreglarán las piscinas. Este santuario siempre se distinguió por sus grandes iniciativas, tantos pastorales como materiales. 
En este día que estamos tan cerca de los enfermos, con el mensaje del papa, la sabiduría del corazón, os invito a que reservemos un momento del día a ellos, poniendo sus vidas a los pies de Nuestra Señora. Y es que en invierno también hay vida, del cielo con la tierra, de la tierra hacia el cielo.

Además ya está proyectada la peregrinaciones de la Hospitalidad de Tui-Vigo, es del 17 al 23 de junio. Esta comunidad de oración y caridad, que es la Hospitalidad, cada año peregrina a Lourdes con un gran deseo, hacer a los enfermos partícipes de la vida que emana del manantial de la Gruta. 

En la página web del Santuario de A Franqueira podéis encontrar materiales y enlaces para conocer esta realidad y la vivencia que se comparte.


Perdonad el retraso en este día, pero estoy con una pequeña gripe.

Feliz día a todos

Javier Alonso
A Franqueira

martes, 10 de febrero de 2015

AMAR CON EL CORAZÓN


Procesión de la antorchas en Lourdes 
Cuando se pierde la perspectiva de lo esencial podemos llegar a realizar las mayores atrocidades. El mundo, no en su sentido genérico y anónimo, sino cada uno de nosotros, vivimos envueltos en una situación un tanto peculiar. Ya que se acerca el día de los enamorados vemos como se utiliza la palabra amor para justificar actitudes y tomar decisiones inadecuadas a nuestra condición. Cuando el amor se queda en un afecto más o menos plenificante de la persona y que ve compensadas sus expectativas. O cuando llamamos amor cuando hay que denominarlo egoísmo, o hedonismo, o costumbre, o dejarse llevar, o para que cambiar, o ahora estoy  bien y ya veremos... 
Las discusiones de los fariseos con Jesús sobre el cumplimiento, cumpli- miento, de las normas externas y las tradiciones de los mayores, dan pie al Maestro a hacerles recapacitar sobre el fundamento de las mismas y como podemos llegar a anular la palabra de Dios sometiéndola a costumbres y normas que no reflejan en absoluto la relación de corazón a corazón entre Dios y el hombre.
No podemos olvidar que los mandamientos se resumen en dos: amar a Dios y al prójimo. Y el amor no se impone, sino que se asume, se alimenta, se fortalece, se anima, se la ayuda, y se corresponde, y es que, Dios es el que nos amó primero, y el que ama al prójimo como a mí, y yo debo corresponder al amor de Dios y al de Dios al prójimo.
Que nuestro corazón no esté lejos del Señor, ni ausente, ni vacío, sino, con El.

Recuerda que mañana, Nuestra Señor de Lourdes, celebramos la jornada del enfermo.

Recemos.

Un abrazo y feliz día

Javier Alonso
A Franqueira

lunes, 9 de febrero de 2015

RECORRÍAN LA COMARCA

Foto tomada en la gruta de Lourdes. A un lado se puede observar el estandarte de la Virgen de Franqueira

Jesús recorrió muchos lugares, visitó ciudades y aldeas de Galilea, Judea Samaria, pasó al otro lado del Río Jordán, subió montañas, surcó el Lago de Tiberíades, peregrinó a la Ciudad Santa de Jerusalén,... pero por mucho que lo intentase no llegó a los estamentos del poder del Imperio Romano, no debatió los principios filosóficos en las academias griegas, ni surcó los mares conocidos, ni edificó oficinas del ciudadano para saber que necesidades había, ni construyó escuelas, hospitales, centros sociales, ... ¿qué hizo Jesús?
Caminar por el mundo inmediato, ir por aquellos caminos y escuchar, compartir, dialogar, hablar del Padre, infundir la alegría del Evangelio. Un peregrino errante que pregonaba la Palabra a los cuatro vientos sabiendo que no todos la aceptarían, que tendría consecuencias para su persona, pero que cambiaría el rumbo de la historia. Sí, sus discípulos llegaron a Roma, a Grecia, a construir grandes obras de educación y de sanidad. Y es que Jesús ya lo había dicho: "Vosotros haréis cosas aún mayores", y es que es el Espíritu de Señor está presente.
El relato del evangelio de hoy nos describe que los enfermos los llevaban a las plazas y los ponían en camillas delante de El. Esto me recuerda, ahora que estamos a punto de celebrar la fiesta de Nuestra Señor de Lourdes y el día mundial del enfermo, que en la Bendición del Santísimo y en la distintas celebraciones los enfermos ocupan las primeras filas. Delante de ellos pasa el Santísimo y se detiene delante de cada uno de los grupos para bendecirlos. Es el Señor que acoge a los que se postran con su dolor y sufrimiento ante El.
Hoy recordemos a tantas situaciones dolorosas de nuestra humanidad y, no las ocultemos, sino que, las saquemos a las plazas para que el Señor los bendiga. Como necesitamos la bendición de la paz y la concordia.
Nosa Señora da Franqueira, Raíña da Paz, Roga por nós.
El próximo miércoles, fiesta de la Virgen de Lourdes tendremos la Misa a las 6 de la tarde rezando especialmente por los enfermos.

Javier Alonso
A Franqueira


domingo, 8 de febrero de 2015

VAMOS A LA CASA DEL SEÑOR



Todos hemos hecho en alguna ocasión un viaje turístico o una peregrinación. No es extraño ver folletos informativos de los distintos monumentos que visitamos: iglesias y catedrales, palacios y museos, parques y un largo etc que nos desborda en magnitud y grandiosidad. Si repasamos estos folletos, normalmente, las fotografías del interior de las iglesias está vacío. No es normal tomar una fotografía de una celebración, o con la iglesia llena de gente. Observas que es magnífica pero que le falta lo más importante. Y es que los templos están "ocupados", en ellos reside el Señor, es su casa y nuestra casa. Pero la belleza de los templos es quienes los habitan: hombre y mujeres, familias, niños, mayores, enfermos y sanos, ricos y pobres.... sí todos cabemos en esta casa porque nuestro deseo es estar con Jesús.
Cada domingo, como en aquella casa de Cafarnaúm que nos relata el evangelio de hoy, se abren las puertas de cientos de iglesias, entramos, y esperamos. No nos olvidemos de acciones sencillas y concretas que nos ayudan a situarnos: entrar con la confianza de quien está en casa y el deseo de dejarse sorprender; renovar el bautismo en las aguas haciendo la señal de la cruz sabiendo que es nuestra identidad de hijos y hermanos; visitar el Sagrario, es el anfitrión que tienen todo preparado para escucharnos, compartir, reír y llorar; disponerse para la celebración y disponernos a participar activamente. Y pensar y decir: "Aquí estoy Señor, aquí vengo porque me has invitado, porque me has llamado". 
Embellezcamos nuestros templos, la casa del Señor, con nuestra presencia
Feliz domingo a todos

Javier Alonso
A Franqueira

sábado, 7 de febrero de 2015

ESTAR CERCA DE JESÚS


Mañana tendremos la celebración de la Presentación de los niños a la Virgen. Será la oportunidad, en el marco de la festividad de la Presentación del Señor hace unos días, de acercarnos al altar de la Virgen de la Franqueira y poner ante ella las vidas de los niños, hijos y nietos que traéis en peregrinación de fe para que los cuide y proteja, como lo hizo con el Hijo de Dios. Cada año el templo es un bullicio de lloros y voces que embellecen con su espontaneidad y dulzura la celebración. Los que ya son un poco más creciditos los tenemos en el altar. Y allí se despierta la curiosidad propia de estas edades. Los ojos quieren percibirlo todo, lo escuchan todo con atención y lo acogen todo con alegría. Cuando rodean el altar observan con atención cada gesto, cada movimiento, algunos hasta los repiten, y están cerca. No entienden nada de lo que está pasando, pero perciben algo nuevo.
Este domingo el evangelio nos muestra que todos se agolpaban en la casa para ver a Jesús, escucharle, recibir la liberación de sus males, tanto físicos como morales, ser liberados del maligno. Todos llenan la casa y observan, escuchan, ven cada gesto y cada detalle, como los niños. Quiero ser como estos niños Señor, como las gentes del evangelio, estar cerca de Tí. Estar en primera fila, no porque me vean, no por ser el primero, o que tengan en consideración, estar a tu lado para no perder ninguno de los detalles, para verte de cerca y poderte susurrar mis inquietudes. Quiero que me ayudes, Señor, a no acostumbrarme, sino a sorprenderme por todo lo que haces, dices, provocas. Así, como estos niños.
Muchas veces me pregunto por qué la gente se pone al fondo de la iglesia cunado vienen a Misa. ¿Acaso se ve mejor desde el fondo?, ¿o es que se pretende una visión general?. En casa, si enciendes el fuego, ahora que hace tanto frío, no te pones lejos, sino que te acercas para disfrutar del calor. Así, nuestro corazón, tantas veces frío y tembloroso, necesita estar al lado del fuego del amor de Dios para revivir y ser nuevo.
Estemos cerca de Jesús.

Este domingo por la tarde, a las 5, estaremos delante de ti, María, nuestra Madre, para que nos ayudes a dar gracias a Dios por la vida de los niños. Ruega por nosotros.

Javier Alonso
A Franqueira

viernes, 6 de febrero de 2015

LA VERDAD TIENE SU PRECIO



Después de enviar Jesús a sus discípulos irrumpe en el evangelio la narración de la decapitación de Juan Bautista. Una escena que escuchamos en más e una ocasión a lo largo del año. La trama se desarrolla en un palacio, con un baile que embelesa al monarca, un venganza, y finalmente, la muerte del inocente. Permitidme un comentario al margen, esta escena siempre me recuerda los cuentos infantiles, que no dejan de tener tramas terribles con asesinatos, envenenamientos, injusticias, y que, a diferencia del evangelio, acaban bien. 
Juan Bautista, en la cárcel, aprovecha para mantener sus conversaciones con el rey. No son tiempos inútiles en los que intenta lo intentará convencer de su inocencia y de la injusticia de su encarcelamiento, sino que, su palabra, que le gusta al rey, es para seguir con su intensa llamada a la conversión. Sin muchos los que a lo largo de la historia también aprovechan la prisión para reafirmar sus principios, llenarse de valentía y continuar la misión por la cual les han encadenado. La Iglesia está llena de ejemplos sorprendentes, desde los tiempos apostólicos, Pablo, con las cartas de cautividad desde la prisión o Pedro; en la conversión de los carceleros; los Santos Padres, como Ignacio de Antioquía, que escribe sus cartas camino de su martiriio; no vamos a describir cada ejemplo de los muchos que hay, pero recordemos a Kolbe, que se intercambió por aquel prisionero en el campo de concentración; o el obispo  Van Thuan que en la prisión vietnamita seguía ejerciendo su tarea enviando aquellas notas en papel de fumar o celebrando la Eucaristía para los cristianos apresados como él.
Pero, desgraciadamente, hoy, igual que a lo largo de la historia, miles de personas sufren las consecuencias de la persecución dela verdad.Hombres y mujeres que no se doblegan ante la oscuridad de las cárceles, el latigazo o las amenazas de muerte. ¿Qué tendrá la verdad para llegar hasta los límites más insospechados y las consecuencias más cruentas? .
¿Y yo?. Pues como nos pasa muchas veces. Para no quedar mal, para no perder el prestigio o la fama ante los demás, para no quedar fuera del grupo de los bien vistos, para que no crean que pienso distinto, para no ser un raro ejemplo de intransigencia por no decir lo que dicen todos, para no perder lel tren del "progreso y del avance" que le llaman muchos a la cesión de la verdad; para no pensar; y creo que esta es la última de las razones, para no pensar. Porque la verdad exige pensar, sí, esa locura a la que muchos siguen enganchados y por la que muchos pierden la libertad, pero no la dignidad.

Nos Señora da Franqueira, ayúdanos a vivir en la verdad, en tu Hijo

Javier Alonso
A Franqueira


miércoles, 4 de febrero de 2015

ENVIADOS



Seguimos avanzando en el evangelio de Marcos y Jesús ya les hace a sus discípulos partícipes de su misión. O más bien, les hace protagonistas de la misión que el Padre le encomendó. 
Lo primero es que van de dos en dos, esto es, en comunidad. No es una tarea solitaria sino en comunidad, acompañándose mutuamente. En la tarea evangelizadora no estamos solos, cada uno debe asumir su responsabilidad, pero vamos juntos complementándose y sabiendo que la palabra y la acción no les pertenece, sino que es la del que envía. ¿Cómo haría Jesús las parejas?. Conociendo bien a cada uno de sus discípulos, bien seguro, que haría lo posible para que se ayudasen mutuamente. Creo que mezclaría las parejas de hermanos, o de buenísimos amigos, para no caer en el compadreo del corazón del hombre. Sabemos que cuando tenemos que hacer algo juntos nos unimos primeramente por afinidad, y no siempre funciona, porque nos consentimos muchas cosas. Así, en la misión como enviados del Señor, lo que cuenta es el protagonista principal, Jesús.
Fueron con autoridad, y esto es aún más sorprendente. Esa autoridad que asombraba a los que oían al Señor. La autoridad de liberar al hombre del mal y sanarlos de las enfermedades. Hoy en día nos fiamos en exceso de nuestras fuerzas y demasiado poco de la Gracia. Asumamos que nuestra autoridad viene del Señor.
Los envía sin nada. La seguridad no está en las cosas, todos iguales, sin diferencias sociales como ahora nos vemos en la vida. Cuantas diferencias marcan las acciones del cristiano si tienes bienes, medios, recursos, y ahí radical lo sorprendente una ven más de la pobreza evangélica: fiarse plenamente del Señor.
Van sabiendo que habrá quien no los acepte. Y es que el Evangelio no es recibido por todos. Jesús fue rechazado y sus discípulos no vamos a un camino de rosas en el que todo sean facilidades.
No me extraña que pocos quieran asumir todo esto: no ser los protagonistas, compartir tarea con quien no te cae tan bien, saberse elegido aún en la indignidad, vivir la pobreza y la inseguridad, no tener el éxito que se espera e incluso poder ser rechazado.
Pero sí, hoy, como entonces, hay corazones apasionados por esta aventura del Evangelio. ¿Hoy te atreves a seguirlo y ser enviado?. Hoy el Señor te envía a anunciar, liberar y curar. Hoy Él nos elige y nos envía.

Nosa Señora da Franqueira, estrela da evanxelización, roga por nós.

Feliz día.
Javier Alonso 
A Franqueira

martes, 3 de febrero de 2015

¿QUÉ ME VAS A ENSEÑAR TÚ A MÍ?


La desconfianza nace del desconocimiento. La inseguridad y el temor ante los demás de creernos poca cosa. La soberbia es enemiga del conocimiento. 
Jesús se presenta ante sus paisanos, llega a su pueblo natal y su fama ya se ha extendido por tantos lugares que muchos desean escucharle y ver "sus milagros". Así, los que no lo conocían bien desconfían pues no conocen de dónde le viene su sabiduría. Saben que es de la familia de un humilde artesano, pero, ¿todo eso no les cuestiona también sus planteamientos?. Los que descubren algo novedoso descubren la inseguridad en sus vidas, pues ¿estarían dispuestos a cambiar porque se lo diga este hombre?. No pueden ser menos que este carpintero. El orgullo ciega a los que no ven algo extraordinario, sino que, con su soberbia se creen más y no pueden perder su estatus porque venga alguien a cuestionarlo todo.
Estos son los problemas de que Dios venga a enseñarnos, si a veces, nosotros creemos que sabemos más que el mismo Dios. La pregunta que da título a la reflexión de hoy va muy en serio, creo que a veces el hombre, nosotros, nos ponemos delante de Dios pensando que Él no sabe nada de nuestra vida, como si desconociera nuestros problemas, o cuestionara nuestras actitudes simplemente por fastidiarnos. Que lo que sabemos es gracias a nuestro intelecto, lo que descubrimos a nuestra investigación, lo que construimos a nuestra tecnología, lo que avanzamos a nuestra capacidad, lo que logramos a nuestra lucha, y un larguísimo etc. Pero las injusticias, los sufrimientos, las desigualdades, los problemas, y también un largo etc. eso, también también tenemos costumbre de cargárselo a Dios y de pedirle explicaciones.
Abramos el corazón y la mente a todos, porque de todos tenemos algo que aprender y mucho que acoger, y, dejemos a Dios caminar por nuestras calles y caminos, entrar en nuestro hogar e dejémosle que nos enseñe que es la vida.

Feliz día a todos e que a Virxe da Franqueira nos protexa.
Lembrade que o vindeiro domingo, día 8, ás 5 da tarde temos a Presentación dos nenos á Virxe da Franqueira.

Unha aperta
Javier Alonso