miércoles, 31 de diciembre de 2014

A MINADA XANEIRO 2015

A MINADA
Aninovo
No comezo deste novo ano quero felicitarvos a todos, en especial os que estades a pasar por situacións complicadas da vida. Son tempos difíciles e debemos lembrarnos continuamente desde a fe que o Señor nos agasalla unha esperanza que nunca defrauda, que El sempre permanece fiel e que o seu amor non ten límites. Copa confianza posta Nel, acompañados por María, que coa solemnidade da maternidade divina comezamos o ano, e co día adicado á Paz, iniciamos unha nova xeira na nosa vida.
Un ano que nos trae un moitas efemérides para celebrar:
O Ano da Vida Consagrada, inaugurado hai un mes, A oportunidade para coñecer, agradecer e rezas xuntos polos diversos carismas de consagración que hai na Igrexa. ¿Quen nos se admirou da entrega dos misioneiros e misioneiras, ¿quen non escoitou falar da xenerosidade dos relixiosos e relixiosas que traballan no ensino, na sanidade, na promoción humana, no coidado dos cativos, da atención a marxinados?, ¿quen non se sorprendeu da alegría que desbordan os monxes e monxas, como transmiten paz desde os seus mosteiros?. Pois durante este ano teremos a oportunidade de rezar para que o Señor infunda novas e santas vocacións.
Estamos no Ano de Santa Tareixa de Xesús, reformadora do Carmelo, Santa andariega, fundadora de conventos, muller recia e orante, mística, poeta e escritora, conselleira de santos e reis, unha muller de pes a cabeza. Coa celebración dos 500 anos de seu nacemento temos a oportunidade de coñecer un pouco máis a esta grande da Igrexa española. Na nosa diocese temos a pegada da súa presencia nos templos xubilares e dunha especial vinculación á Santa: as parroquias do Carme e santa Tareixa de Vigo, a parroquia da Cañiza, os conventos carmelitas de Sabarís e O Rosal. Ler neste ano a Santa tareixa faranos moito ben.
Celébranse os 200 anos do nacemento de San Xoan Bosco. Outro dos grandes: sacerdote, dinámico, alegre, festivo, traballador incansable, imaxinativo e soñador. No século XIX soubo responder ás necesidades dos nenos e xoves de Turín dándolles fogar, acollida, dignidade, alegría, formación, traballo, fe e futuro. A congregación Salesiana está presente tamén na nosa Diocese, en especial no labor educativo da familia salesiana e tamén no santuario de María Auxiliadora de Vigo. Outro dos carismas que debemos agradecer.
É o ano do sínodo da familia. Despois dos primeiros traballos agora son convocados os pais sinodais, recollendo o resultado dos traballos diocesanos, para sacar adiante as conclusión sobre este tema tan decisivo en cada un de nós, na sociedade e na Igrexa.
É o ano da renovación persoal e comunitaria para ser unha Igrexa evanxelizadora, tal e como nos pide a programación pastoral da Diocese.
Todo por e para o Señor.
Xabier Alonso Docampo

Párroco de A Franqueira, Prado da Canda e A Lamosa

NAVIDAD: SANTA MARÍA MADRE DE DIOS




El primer día del año lo ponemos bajo la protección de la Virgen María, a Ella la invocamos como Madre de Dios. Este es el primer título con que la Iglesia reconoce su servicio al plan de Salvación y fue proclamado en el concilio de Éfeso el año 431 El último, con el que se le proclama Madre de la Iglesia, fue proclamado por el Beato Pablo Vi al final del Concilio Vaticano II. Por lo tanto, Mala Virgen María es reconocida por todos nosotros con esta doble maternidad: Dios y la Iglesia.
Hoy nos unimos a su asombro, por el que guarda y medita en su corazón todo lo que va pasando, es para todos una fuente de inspiración incesante para seguir su ejemplo de creyente. Ella nos trae al Salvador y no se pone como protagonista, sino que, con dulzura y sencillez, nos muestra al engendrado por el Espíritu. Ella, en esa actitud de donación y entrega nos dona lo recibido, nos ofrece el regalo del cielo, no sin el esfuerzo que supone el aceptar el proyecto y asumirlo en su vida.
Desde este Santuario de Nosa Señora da Franqueira, imploramos una vez más su ayuda para todos.
Para las familias, que en este inicio de año, especialmente para los que no tienen trabajo, para los que  están desalentados, por los que no llegan a final de mes, por los que viven división.
Por los que tienen trabajo, para que sea digno, por los que tienen que pasar por mil penurias para conservar su puesto laboral.
Elevamos plegarias de paz por las familias que viven situaciones de división, por los que se cierran en la violencia verbal, psicológica o física.
Por los enfermos, para que no decaigan, sino que pongan su soledad en la noche, su pobreza física, su dolor en la gruta de Belén. Pedimos para que la Virgen les conceda paciencia y fortaleza, ánimo y mucha, mucha confianza.
Por los niños para que Ella los cuide como cuidó a su hijo, los ayude a crecer en todas las dimensiones de la vida, que nunca les sea arrebatada la sonrisa y la alegría.
Por los jóvenes, esperanza del mundo y de la Iglesia, que conozcan a Jesús, lo amen y le sigan.
Por los ancianos, los que están solos, olvidados o los que viven en residencias.
Ponemos nuestra Iglesia diocesana, sus parroquias, sus sacerdotes, los consagrados, los fieles que trabajan en la expansión de la fe, los que se dejan la piel en mostrar el amor de Dios a los más pobres.
Por las vocaciones a la vida sacerdotal, consagrada y matrimonial.
Por la Iglesia perseguida en tantos lugares del mundo, por los que tienen que huir, por los refugiados.
Por los misioneros y misioneras, dedicados a la proclamación de la fe y la promoción del hombre.
Por los inmigrantes y los que han tenido que emigrar, por los que están lejos de sus hogares.
Por todo el mundo, por la paz, la concordia de los pueblos, el progreso y que cesen la injusticia y los enfrentamientos.
Y ponemos ante la Virgen a todos los peregrinos de este santuario, todos vosotros, los que cada día tenéis una palabra de oración á Nosa Señora, por vuestras familias y por vuestras intenciones.
Ahora que empezamos este nuevo año pidamos a la Virgen que nos acompañe, proteja, ayude y nos mantenga siempre fieles al Señor.
Como los pastores, salgamos a anunciar lo que el Señor nos ha mostrado y nos muestra esta Navidad.

Javier Alonso Docampo
Párroco- Rector do Santuario da Nosa Señora da Franqueira



Esquema de oración para o mes de xaneiro




Aquí tedes a vosa disposición ó enlace para a oración do mes de xaneiro. Lembremos que cando rezamos polas intencións do papa unímonos á Igrexa universal, cando lembramos ña nosa Diocese estamos construindo, cando rezamos polas intencións do santuario da Nosa Señora da Franqueira, unímonos na pregaria ña Nosa Naiciña.


http://www.afranqueira.org/archivos_editor/file/Oracion%20xaneiro%202015.pdf

NAVIDAD: CORRE, QUE ESTO SE ACABA


Nevada 2008. La vida es seguir las huellas




Resulta más que llamativo que el último día del año sea el día de los maratones. Carreras populares que se organizan en distintos puntos de la geografía, conocidas como San Silvestre por ser este santo el que se celebra este día, y que entusiasman a miles de personas en un frenesí de derroche de esfuerzo. Es como si el último día del año se quisiera representar el nerviosismo propio del que ve como se termina el tiempo y no le ha dado lugar a finalizar los objetivos que se marcaba. Y venga a correr para llegar a la meta a ver si en este último día logramos por lo menos quedar en un digno lugar. Y es que muchas veces no vemos la vida como una serena y creciente peregrinación en la que vamos poco a poco avanzando, sino, como un lograr, con esfuerzo sobreañadido, unas metas que provocan un desmesurado cansancio que amortigua cualquier objetivo que serenamente nos marquemos. Ahora vemos la diferencia entre el ir corriendo de los pastores de Belén a la invitación de los ángeles, y una carrera en la que logras una "corona que se marchita". Siguiendo las palabras de San Pablo en la 1ª carta a los Corintios, así como los atletas se preparan para una competición, nosotros debemos saber prepararnos y afrontar con seriedad y serenidad la carrera de la vida. Pero escuchemos a San Pablo: " ¿No sabéis que en el estados todos los corredores cubren la carrera, aunque uno solo se lleva el premio? Pues corred así; para ganar. Pero un  atleta se impone toda clase de privaciones; ellos para ganar una corona que se marchita; nosotros, en cambio una que no se marchita. Por eso corro yo, pero no al azar; lucho, pero no contra el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo someto, no sea que, habiendo predicado a otros, quede yo descalificado." (1ª Co9,24-27).
Ahora que vamos a comenzar el nuevo año nos marcamos nuevas metas, algunas ciertamente desmesuradas, inalcanzables, que rápidamente crean una situación de fracaso por no conseguirlo, así, los que intentan dejar de fumar, ir al gimnasio, dejar algunos vicios, intentar ser más puntuales, cambiar el ritmo de vida,... son simplemente algunos buenos propósitos, que descabezados, esto es, lejos de un proyecto de vida y de un bien mayor, solo encuentran algo de sentido en la satisfacción personal de haber conseguido algo. Otros se proponen unas metas meramente materiales: hacer viajes, comprarse cosas, esto es satisfacer el pequeño diosecillo insaciable que nos han puesto en nuestro interior y que no hay manera de que se quede harto. Los hay que desean buenas cosas, incluso de forma altruista pensando en los demás, así, que se acabe el hambre, que haya más trabajo, que tengamos paz, que cese la violencia, y está bien, pero queda lejos muchas veces del compromiso personal, puede ser dentro de la lista de peticiones que le hacemos a Dios pero que a veces no nos implica a nosotros.
Os invito, antes de comer las doce uvas, y de caer en algunas de las supersticiones que circulan por todos los hogares y que, realmente, algunas son bien ridículas, dediquemos un tiempo de este final de carrera, a dar gracias al Señor por todo, las oportunidades que hemos tenido para hacer el bien que El nos ha inspirado, y que haciendo su voluntad nos hache un gran bien; por el testimonio de fe de cada día, lo que hemos aprendido de tantas personas, de la familia, aunque tengamos que arreglar algunos roces, por los amigos, aunque tengamos que dar el brazo a torcer en muchas cosas, por tantas y tantas vivencias. Dad gracias por la Iglesia, madre y maestra, que nos ama entrañablemente, formada por hombres y mujeres tantas veces llenos de pecados y necesitados de conversión; por los éxitos y los fracasos, los primeros porque ayudan a crecer, los segundos por nos ayudan a mejorar y a ser humildes. Y añade una lista interminable de acción de gracias.
Pero no terminemos el día sin pedir perdón, de palabra y de silencio, de obra, por los daños cometidos y de omisión por el bien que hemos dejado de hacer; por pensar inadecuadamente, por permitir que entre en nosotros el egoísmo, la envidia, los celos, la ira, la venganza, la injusticia, la crítica... por dejar que el tentador campe a sus anchas, o por dejar que la oración sea la gran ausente en nuestro día. Cuantas cosas.
Y ahora, con serenidad, dejemos que el señor nos ayude a marcarnos metas realistas y sueños que El tiene para nosotros. Sí, soñemos una vez más. Y hagámonos esta pregunta ¿qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo?. Lo que hagas, hazlo con amor y por amor.
Feliz Año nuevo y que la Virgen Nosa Señora da Franqueira nos ayude a todos en esta nueva etapa.
Feliz carrera.

Javier Alonso Docampo
Párroco- Rector del Santuario da Nosa Señora da Franqueira

martes, 30 de diciembre de 2014

NAVIDAD: ANUNCIAMOS LA ALEGRÍA

Nevada del 2008




Ayer daba un adelanto sobre el final del texto del relato de la Presentación del niño Jesús en el Templo. La profetisa Ana, anciana, viuda, mujer de oración y penitencias en el Templo, esperaba el consuelo de Israel. Esta mujer es el icono de un pueblo en espera, los pobres del Señor, que a pesar de su situación no abandonan la fidelidad a que el mismo Señor nos rescatará y nos consolará, "consolad, consolad a mi pueblo" escuchábamos hace unas semana a Isaías. Y el consuelo no viene por el cumplimiento de nuestras expectativas, sino de un Dios que se va haciendo con nosotros, hecho hombre, va creciendo en estatura y sabiduría, como nos relata el final de texto.
La llamada de hoy de la Palabra tiene varios aspectos que me parecen importantes:

1.- Para ver al Señor necesitamos estar bien dispuestos y trabajarnos. No es en el sofá de nuestro salón donde el Señor se nos manifestará dejando que la comodidad y la desidia hagan  cama en nuestro corazón. Aquella mujer pasaba los días en oración y penitencia, esto es, dialogando con el Señor, a la escucha como dice el mandamiento del Antiguo Testamento, "Escucha Israel". La oración nos serena y nos sitúa en una mirada bien distinta a la que puede proponernos el mundo. Tengamos la paciencia, y pidámosle esta gracia al señor, de ser constantes en la oración de poder ver al Señor cada día.

2.- Ana significa "Dios consuela", y es que el Señor viene a traernos la paz, a llenarnos de inmensa alegría, a fortalecer nuestras "rodillas temblorosas", Dios es nuestra paz y nuestro consuelo

3.- La misión de Ana, profetisa, no es la de invocar oráculos augurando nuevos tiempos o desgracias, sino que su profetismo es la de manifestar lo que el Mesías esperado, el niño que ha nacido, realiza ya en ella. Es testigo y testimonio. Nosotros, como Simeón y Ana, hemos recibido el Espíritu Santo, para contemplar la salvación y manifestar lo que Dios hace en nosotros. Somos profetas, esto es, anunciamos un Reino, el de Dios, y también debemos, denunciar, las injusticias y todo lo que impide el desarrollo de este Reino. El reclamo del Papa Francisco de una Iglesia en salida, por el mundo anunciando la Buena Nueva, una vez más aparece reflejado en la Palabra que se nos proclama cada día.

4.-Como en el hogar de Nazaret, en el silencio, en lo cotidiano, en lo habitual, en lo que hacemos cada día, descubrimos la presencia del Dios con nosotros.

Feliz Navidad a todos
Javier Alonso
Párroco-Rector da Nosa Señora da Franqueira

lunes, 29 de diciembre de 2014

NAVIDAD: ABUELO, TÚ NO TE ENTERAS

Imagen del Niño Jesús en la Tienda de recuerdos del Santuario




¡Cuánto bien les hace a los nietos escuchar a los abuelos!, Estas personas entrañables que han dejado a un lago las exigencias de se su juventud, y como si un descanso se tratase, se vuelven condescendientes con sus nietos y consienten lo que no se les habría ocurrido en toda su vida con sus hijos. 
Hoy, el texto del evangelio, nos sitúa en la presentación del niño Jesús en el templo, y allí aparecen dos personajes ancianos Simeón y Ana, que guiados por el Espíritu Santo, manifiestan la alegría del encuentro con "la luz de las naciones y gloria del pueblo de Israel". Es ese mismo Espíritu el que les hace profetizar a María quién es el Niño y la espada atravesará el alma de la Madre. Y es que, pronuncian oráculos, al estilo del Antiguo Testamento, y sorprendentemente Ana, la viuda que está al servicio de Dios con ayunos y oraciones, es presentada como profetisa, algo más que inusual en el Evangelio. 
Uniendo ambas cosas, los abuelos y la escena del Evangelio, comparto con vosotros varias cosas:

1.- Los años no solo pesan, sino que dan poso, como el buen vino van envejeciendo de forma que le dan calidad a las personas. Aunque muchas personas mayores están en un continuo lamento de sus achaques, la experiencia de vida hace posible ver ésta con un poso y una serenidad, muy alejado del nerviosismo del que se quiere comer el mundo, incluso creyendo que es uno quien va a salvar al mundo. Simeón y Ana son ejemplo de un Adviento prolongado que ha visto culminada su espera. Los ojos cansados han podido descubrir la presencia del Salvador.

2.- Ahora que todo nos entra por la pantalla, y los nietos, que ya nacen con el dedo más diestro para recorrer los mandos, las tablets y los móviles, ingenuamente nos lo tragamos todo y nos lo creemos todo. Lo que no está en los medios y en las nuevas tecnologías no existe, así, los abuelos que no saben manejar todo esto no se enteran. Pero hay cosas que no pueden cambiar, aunque nos alucinen los destellos de los vídeos y de los super juegos, y es la mirada del Espíritu. Solo se logra con una mente abierta al diálogo con el Espíritu. Es Simeón y Ana que pueden contemplar en aquel niño, traído por una joven pareja, al esprado de Israel, al Mesías, al Señor.

3.- Se llenaron de inmensa alegría. Sí, y no es fácil, porque cuando llevas muchos años de vida, me imagino, que pesan mucho las tristezas, y que algo sobrepase y llene de alegría, no es nada fácil. Simeón y Ana nos dan una gran lección, llegar al final del camino sabiendo que su recorrido es parte de un proyecto, del plan salvador. Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz, y es que, necesitamos aprender que cada uno tenemos una misión.

4.- Decírselo a todos. Como los abuelos que van llenos de razón con sus nietos, y las abuelas que no paran de decir una y otra vez que sus nietos son los más guapos, así, Simeón y Ana, haciendo suyo al Salvador, el niño que se nos fue dado, salen a  contárselo a todos. Y es que Jesús, sin hacer nada más que nacer, como un niño, lo revoluciona todo, como los niños en la familia, que lo llenan todo de vida.

Seguimos diciendo Feliz Navidad
Javier Alonso
Párroco- Rector del Santuario da Franqueira.
29/12/2014

domingo, 28 de diciembre de 2014

NAVIDAD: A DIOS LE GUSTA SER NIÑO




Hoy, domingo de la Sagrada Familia, también es el día de los Santos Inocentes, aunque litúrgicamente pase casi desapercibido por primar el domingo. ¿Cómo se sentiría Dios al hacerse uno de nosotros?, ¿como asumiría el riesgo de todo lo que estaba haciendo?, al final se puso en las manos de los hombres, corrió peligros y entregó toda la Salvación a una locura de amor que hoy nos resulta asombrosa. Es el mismo Dios el que está en brazos de María, protegido por José, aunque rodean nuestros belenes los ángeles cantando y tocando antiguos instrumentos, lloró al tener hambre, sintió frío en aquella gruta, o notaría el nerviosismo de María cuando se le aceleraba el corazón ante todo lo que pasaba. Un niño se nos ha dado recitábamos el día de Navidad, es así, Dios nos ha nacido, una criatura hemos recibido. Oh qué gran misterio.
Pero tan bien le gustó al Señor ser niño que El nos lo dice después: Hacerse como niños para entrar en el Reino de los cielos. Sí, ser niños, descubrir la debilidad, sentir la fragilidad, llorar y reir, soñar y sentir, asombrarse y descubrir, amar y sobre todo sentirse amado, no por lo que haces, consigues, logras, alcanzas, superas, sino porque eres, por ti mismo, ya eres objeto del amor de nuestro Padre Dios.Claro que nosotros escuchamos tantas veces: "a ver si maduras y te haces un hombre, ya va siento hora de que sientes la cabeza". Y yo, viendo a Dios niño, pienso cuando fue la última vez que jugué, que soñé, que me asobré, que descubrí, que me sentí desbordadamente amado.
Hoy, día de la Sagrada Familia tengamos pongamos la mirada en los niños y seamos como ellos. 
Feliz domingo

Javier Alonso
Párroco rector del Santuario da Nosa Señora da Franqueira

sábado, 27 de diciembre de 2014

NAVIDAD: LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO DE LA FAMILIA





Estos días, tan cargados de emociones y de encuentros, después de un par de días en que no he escrito nada, retomo esta forma de comentar con todos algún aspecto del Evangelio de día o de la celebración en la que nos sitúa el año litúrgico. Algunas personas me han hecho algunas sugerencias. La primera de ellas es saber quien es el autor de los comentarios, a lo que respondo, yo, Javier Alonso Docampo, párroco rector del Santuario da Franqueira. No es por una cuestión de derechos de autor, ni mucho menos, pero, ahí les doy la razón, porque al no saber cual es la fuente, consideras que puede ser algo copiado, y no es más que y simplemente, poner en común algunas reflexiones a partir de una rato de oración. Por otro lado, también me han preguntado, si después de leerlo, se pueden hacer comentarios o poner la propia reflexión, a lo que contesto, que pos supuesto que si. Es ésta una forma de animarnos a conocer las reflexiones y opiniones de los lectores. Después de estas aclaraciones, la reflexión de este domingo de la Sagrada Familia.

El título responde al lema que la Conferencia Episcopal Española ha puesto en esta jornada de la Sagrada Familia: "La alegría del evangelio de la Familia", una invitación, a partir de la exhortación del Papa Francisco, a reavivar en nosotros, en nuestras familias algunos aspectos importantes. No quiero dejarme llevar por una descripción de los peligros que está sufriendo la familia en este momento, o de los problemas en el ámbito familiar, o de las situaciones de crisis, de esto creo que sabemos mucho, pero no podemos quedarnos en los comentarios y en un análisis sociológico, o de situar, como si no fuera con nosotros la situación actual. Primero, que nos afecta mucho, que es muy doloroso y que nos cuesta encontrar cauces de solución.
pero hoy es una celebración festiva, y como tal, es una invitación a dar gracias, bendecir y alabar al Señor por todo lo que es y está llamada a ser la familia cristiana.
Partimos de una frase del papa en la Evangelii gaudium en la que se vislumbra las riquezas propias de la familia:  lugar de amor (vínculos, alianza, comunión), lugar de vida (célula básica de la sociedad), lugar del perdón de la unidad (se aprende a convivir en la convivencia), lugar donde se transmite la fe (iglesia doméstica). No quisiera abusar de vuestra paciencia, pero, quisiera dejar a los pies de la Familia de Nazaret la vida de cada una de nuestras familias, con todas sus realidades y situaciones.
Así, como lugar de amor, de alianza, de vínculos, es donde se aprende a descubrir más allá de las apariencias, a conocer desde el corazón, a aprender a amar, porque es un aprendizaje. Es en la familia, con nuestros padres, hermanos, abuelos, donde el amor, no es un afecto que cambie según el gusto o como me encuentro, o por mis apetencias, sino que el amor, es una palabra que se hace vida en la Alianza matrimonial, en el vínculo familiar y que se renueva de día en día, en la preocupación por cada uno de sus miembros, en el trabajo (si se tiene), o en el disgusto de no tenerlo porque, que gesto de amor más grande que el de saber que tu esfuerzo y dedicación ayuda a crecer a toda la familia. El amor es, como dice Sn Pablo en la liturgia de este domingo, el ceñidor de la unidad consumada. No es un acto de la propia voluntad, sino la respuesta generosa de la propia vida. Amar amándose sintiéndose amado.Es el lugar de la fidelidad a la palabra dada, a la constancia en el día a día, es el lugar donde se refleja el amor de Cristo por su Iglesia, hasta la muerte, pues el amor es dar la vida.
Y este es el segundo de los aspectos: lugar de vida. Vida, sí, con mayúsculas, la Vida como un regalo y un fruto de nuestra vida. Cada vez que tengo que preparar un bautizo se me llena el corazón de alegría, porque una vez más, tengo la oportunidad de ver a una pareja de jóvenes con una mirada alegre, viva, llenos de ilusiones, desbordados por la experiencia, niños frente al reto de criar y cuidar a su bebé. Los afectos afloran, pero también los miedos, y si se tienen uno al otro, refuerza los vínculos de unidad y ayuda a construir el proyecto matrimonial. Vida que se recibe y se dona, vida se se entrega y se pone al servicio de la vida. Vida, sía, la de los niños que están necesitados de todos los cuidados, de los jóvenes, que necesitan aún más cuidados por las inseguridades que se viven en estos momentos, vida en los matrimonios que se ven crecer y madurar en el amor; vida en los ancianos, la experiencia y la sabiduría de la vida; vida en los enfermos que nos hablan de paciencia y serenidad, de aguante en el sufrimiento, de disimular para no preocupar; vida en los débiles; en los que han perdido su propia libertad, los que se sienten fracasados y sin esperanza. Eso también es vida, porque la Vida nos lo bueno y lo malo, sino, todo es una nueva oportunidad para el amor.
El lugar del perdón, del reconocimiento mutuo de los errores, de que no es solo que me perdonen o que pueda perdonar, sino que las relaciones humanas en su complejidad, cuando se sienten bombardeadas por el pecado, bien de palabra, de obra, de pensamiento o de omisión, afecta de forma muy directa, la mayor parte de las veces al ámbito familiar. Y recuerda, Jesús, cuando nos habla del perdón, no habla del padre misericordioso, que pacientemente, espera el regreso de su hijo pródigo y que, al regreso, tiene que ayudar al mayor a saber lo que es la vida y el perdón. ¿No es una de la más bellas parábolas? pues Jesús recoge el ejemplo de la familia. Sabes, por algo será.
Y por último, el lugar de la transmisión de la fe, la familia Iglesia doméstica. Oh, que gran palabra y que hermosa intuición del Concilio. Y es que, las primeras comunidades cristianas, se reunían en las casas, y allí, escuchaban la enseñanza de los apóstoles, celebraban la fracción del pan (la Eucaristía) y se ponía todo en común para compartirlo y ayudarse mutuamente. Así la Iglesia, familia de familias, es el hogar donde la escucha, el alimento y la acción siguen presentes. 
No olvidemos las palabras del papa hace unos meses; en la familia hay estas palabras: Por favor, gracias y perdón.
Feliz domingo de la Sagrada Familia

Javier Alonso Docampo
A Franqueira, diciembre 2014

miércoles, 24 de diciembre de 2014

NAVIDAD: IR CORRIENDO Y ENCONTRAR



Hace unas semanas, cuando daba comienzo el Adviento, una de las indicaciones que hacía en la hoja parroquial era que estábamos iniciando un camino para llegar al encuentro. Así, Dios sale al encuentro del hombre, en su Hijo, por el Espíritu, recorriendo ese "trayecto" que creemos infranqueable e inmenso entre lo divino y lo humano, cuando ha quedado todo inmensamente insertado, recuperando lo que el Creador había iniciado. El camino interior de una joven muchacha de Nazaret que abandona sus proyectos para acoger los de Dios. El camino para hacer presente al Salvador, ya en su vientre, poniéndose al servicio de su prima Isabel y, llenar aquel hogar, de la alegría que hace saltar hasta el cielo "Bendita tú entre las mujeres". El camino de José, que descubre en los sueños el sueño de Dios, y tiene que encaminarse hacia lo imprevisible y lo inmenso del plan de Dios. El camino de la joven pareja de enamorados que llevan como un tesoro el amor engendrado y humanado, y salen hacia Belén, ciudad de Pan, para buscar donde iluminar al mundo con la Paz. El camino de los pastores que salen corriendo y encuentran, dejan sus rebaños, caminan en la noche, se abandonan también ellos en lo inimaginable que se hace presencia. El camino de los magos, que guiado por la luz de la estrella, buscan, preguntan, investigan, y adoran. Sus ofrendas son signo de lo que será ese niño, son nuestra ofrendas de lo que el niño quiere de nosotros. El camino de Jerusalen, ya lli, los ancianos Simeón y Ana, el pueblo de Israel que espera, lo que parecía ya caduco se renueva y lo viejo se rejuvenece. El camino de María y José que huyen y son refugiados, inmigrantes, extranjeros en tierra extraña. El camino a Nazaret para vivir en el silencio y la discreción, el tiempo de espera de un Dios que nos espera.
Esta es la travesía de la Navidad, llena de la inmensa luz que nos envuelve y nos arrebata el sueño para que todo suene a cantos de alegría y gozo. Peregrino de la vida comienza a caminar para llegar a Nazaret, a Belén, a Jerusalén, a Egipto, al Hogar del carpintero.
Solo una cosa: "MARÍA MEDITABA TODAS ESTAS COSAS Y LAS GUARDABA EN SU CORAZÓN"
Feliz Navidad a todos.

martes, 23 de diciembre de 2014

ADVIENTO: EL SEÑOR NOS CONOCE POR NUESTRO NOMBRE


Misterio de la Capilla de la Reconciliación en A Franqueira



Estos días estamos escuchando en la Palabra diaria muchos nombres, primero la genealogía de Jesús, el domingo en la Anunciación, le llamarás Jesús, igual que en la revelación a San José, y hoy, el nombre de Juan, después conocido por el Bautista. Su nombre será Juan, escribe su padre en la tablilla, rompiendo así que se llamase como alguno de la familia. Juan, cuyo significado, "Dios se ha compadecido, o Dios tiene misericordia", nos revela como fue el nacimiento de este niño, llenando de alegría a todos, sino también su destino y su misión, proclamar la bondad y la misericordia que vendrán en el Hijo de María, el Hijo de Dios.
¿Cual es tu nombre?, ¿qué significado tiene?, es solo cuestión de gustos, si es más o menos moderno, o aceptado socialmente, o está de moda, o es una tradición familiar, o es por hacer un homenaje a alguien admirado; son muchas las razones y motivos. Pero, ¿conocemos nuestro nombre?.
Nuestro nombre es nuestra identidad, nuestra seña, nuestra diferencia y nuestra comunión con los otros, es lo que nos configura, nos proyecta, nos define, nos coloca en el mundo, nos responsabiliza de nuestra opciones, decisiones y actitudes y acciones; por eso es tan importante, con él nos llaman, nos agradan o nos insultan, nos dicen te quiero o nos odian a muerte; nos elevan a lo alto o nos humillan; nuestro nombre no solo es el significado de lo que en si recoge su etimología, sino también el que nosotros le queramos ir dando.
Los creyentes asumimos que Jesús, el nombre con que le llamó el ángel en la anunciación, el Dios salva; pero es tan extensa la acción de este niño del que celebramos su nacimiento que a lo largo de los textos del Evangelio y de los escritos encontramos: Jesucristo, Hijo de Dios, Hijo de David, Salvador, Salvador, Señor, Nuevo Adán, Mesías, Redentor, Cordero de Dios, Santo de Israel, Sumo Sacerdote, Luz del mundo, Palabra, Buen Pastor, ...
Y nosotros le llamamos: amigo, hermano, Señor...
Que bueno conocernos por nuestro nombre, reconocernos y amarnos. Así con El, el niño que nace en la pobreza de una cueva. El nos conoce por nuestro nombre


lunes, 22 de diciembre de 2014

ADVIENTO: PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR


Foto de una nevada en A Franqueira hace unos años. Pondremos algunas estos días, parecen postales de Navidad




Y estamos a las puertas, todo está dispuesto, todo organizado, sino materialmente, por lo menos en nuestras cabezas. Qué follón!, y una tensión que no se soporta, ya todo a punto. Y ahora, como un grito lanzado al cielo, como un canto de millones de voces, como un baile incesante, como una danza del corazón, nos unimos al canto de María. Hoy, el "Magníficat", la preciosa oración del Virgen en la Visitación, se convierte en nuestro canto. Y es que Dios viene a visitarnos y provoca, como lo había hecho en Isabel, que saltase la criatura en su vientre, que el Espíritu nos haga también a nosotros saltar, y saltar y saltar, sí, que no nos de reparo o vergüenza, SALTAR de gozo, de alegría, porque es Dios, en su Hijo, con la presencia del Espíritu el que está en medio de su pueblo.
Y ahora, una y otra vez, cantemos PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR, porque descubrimos lo que Dios hace en nosotros y nos ha bendecido con la vida, nos ha satisfecho con más de lo que podemos esperar o desear, y con la misma actitud de María nos declaramos, profesamos y reafirmamos que somos esclavos. ¡Qué mal suena esta palabra!, sí porque todos queremos ser independientes, autogestionarnos, libres, porque si profesar la adhesión hasta la esclavitud, están descartando en ti la libertad?, creo que no, sino que, desde la propia libertad, solo puedes entregarte totalmente al que da la vida por ti, porque "ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí". Se siervo, esclavo, entregado, olvidarse de si, no significa ser, ni mojigato, ni tonto, ni poco afinado en las cosas del mundo, sino, libre desde Dios, generoso hasta el sombro, entregado sin límites, sincero porque reside en la verdad, abierto porque es comprensivo, todo lo positivo que se nos pueda ocurrir.
Yo quiero ser como María, ¿y tú?, yo quiero ser libre, alegre, gozoso, servicial, entregado, abierto, y meditar en mi corazón como María, ¿tú no?. 
Porque así podremos gozarnos en el Dios que eleva a los humildes y humilla al soberbio, al Dios que se humilla haciéndose esclavo para liberar al que está en el pecado; al Dios que sacia el hambre el hombre porque se hace pan, alimento, palabra que llega al corazón y llena el corazón.
Ya podemos comenzar a decir: Felices, sí, que seais todos muy felices

Textos de hoy: 1 Samuel 1,24-28; 1 Samuel 2,1-8; Lucas 1,46-56

sábado, 20 de diciembre de 2014

BREVE EXPLICACIÓN DO BELÉN DA FRANQUEIRA



Benqueridos amigos:
Moitas felicidades nestes días gloriosos do Nacemento do Fillo de Deus en Belén. Este ano a representación dos Misterios do Nadal é moi sinxela.
O primeiro que descubrimos é unha alambrada chea de carteliños. Esta separación simboliza os valados e as vallas que a humanidade por constantemente a Deus e ós demáis. Os carteis van enumerando actitudes negativas, o pecado, que pecha o corazón dos homes ó amor de Deus, polo tanto, ó amor ós outros. Hai dous papeliños moi suxestivos: un que nos lembra que Xesús tivo que nacer fora da cidade por nos haber sitio na pousada. A xove parella ten que refuxiarse nunha cova de animais, e alí, na pobreza, nace o Salvador. O outro dos papeliños di “atrévete a cruzar”.

O centro iluminado é o Misterio, co neno deitadiño e rodeado dos pais e adorado polos magos. Arredor desta escena hai outros carteis, pero esta ve, con todo o que nos agasalla o Señor coa súa vinda: paz, perdón, alegría, unidade, xenerosidade, etc. Todo isto é do que debemos estra continuamente agradecidos e celebrar, Deus manifestado na nosa carne, tráenos sermos nós quen de participar da súa divindade.

Os magos, lembrando a portada deste templo, somo cada un de nós que nos achegamos para adorar e entregar as ofrendan da nosa peregrinación. Como eles deixémonos guiar pola estrela da fe para chegarmos ó Misterio do Amor.


MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA NAVIDAD

"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa:

nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor."

Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien. La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras. La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad.

viernes, 19 de diciembre de 2014

IV DOMINGO DE ADVIENTO: AVE MARÍA




En el arco del presbiterio del Santuario de Nosa Señora da Franqueira hay una cartelera antigua que nos recuerda la primera palabra que recibe la Virgen en la Anunciación: AVE MARÍA. Un saludo y un nombre que repetimos una y otra vez, no de forma monótona, sino con el cariño agradecido de los hijos que reconocen la grandeza de la respuesta sorprendida de la doncella de Nazaret. Sí, un Ave María, que este domingo, ya a las puertas de la Navidad, que nos traslada a lo más íntimo del alma de María, el nombre de mujer más repetido de la historia y con el que tantas mujeres son llamadas. Lucas nos facilita el que no lo veamos como algo ajeno, sino que, con la finura del pincel, nos va describiendo las palabras, los sentidos y sentimientos, y así, acogemos y gustamos con la delicadeza de quien entra de puntillas en el Misterio, lo grande y sorprendente que es nuestro Dios.
Es la mejor forma de saludar a la que es ya, solo por el sencillo gesto de escuchar y no huir espantada, sino de sobrecogerse, sorprenderse, como nosotros cuando descubrimos que es el Señor quien nos llama, y evidentemente, nosotros más aún pues hemos sido rescatados y los estamos siendo cada día del pecado y de la tentación. Sí, digámosle este domingo, hasta convirtiendo nuestra voz, nuestros labios, nuestro corazón, nuestra alma, nuestra voluntad en una sola, digámosle sin cansar AVE MARÍA. 
Solo una cosa, además de todo lo que podemos reflexionar y orar este día a partir de el texto lucano, dice el autor "el ángel entrando en su presencia". ¡Qué bello y que grande!. Entra en la presencia, entra en su vida, en el secreto de lo más íntimo, en la historia y sus proyectos, entra en la mujer pobre de los pobres del Señor, entra en el hogar, en la familia, entra sin hacer ruido, sin molestar, entra con dulzura y en el susurro de la plegaria, entra en su presencia.
Pídele a la Virgen que abras tu presencia al que viene a HACERSE PRESENTE, UNO CON NOSOTROS, EL ENMANUEL, EL SALVADOR, EL SEÑOR.
Feliz domingo
Textos: Samel 7,1-5.8-11.16; Salmo 88; Romanos 16,25-27; Lucas 1,26-38



jueves, 18 de diciembre de 2014

ADVIENTO: TE LLENARÁS DE ALEGRÍA



Oh, Renuevo del tronco de Jesé, ven a librarnos, no tardes más.

Si en algo destaca el evangelio de Lucas en si inicio, y es un constante en muchos momentos, es la llegada de la alegría en la acción salvadora de Dios. Hoy contemplamos a Zacarías, sacerdote del templo, anciano y su mujer Isabel estéril. Es el Señor, por el mensaje del ángel, el que le comunica que su vida dará como fruto un hijo: Juan. 
Quiero destacar dos cosas para nuestra vida:
La primera es, una vez más la llamada  a la confianza y la alegría de la acción de Dios. "No temas" le dice el Gabriel. Dios tiene planes para ellos, no los que posiblemente esperaban. Y así, dándoles un hijo, bendición para superar la humillación de los años pasados, se convierten en el nexo de unión entre la Abtigua y la Nueva Alianza. Lo que ya parecía pasado, caduco, vacío, muerto, se convierte en el lugar donde Dios irrumpe con la esperanza, la alegría, la vida, lo nuevo. 
Así nosotros, tantas veces en nuestros derrotismos, necesitamos estar abiertos a la acción milagrosa y sorprendente de Dios. El lugar de la revelación, el Templo, es signo de que el Señor quiere comenzar un nuevo culto, en un nuevo lugar, la vida cotidiana de los hombres, en sus preocupaciones, ser el hombre, con sus cansancios y sus miedos, donde se geste una nueva relación de Dios con su pueblo, recuperar lo que desde siempre había manifestado, y que tantas veces el hombre había olvidado.
La segunda es el silencio. Zacarías, con sus dudas, queda mudo. Será en otro momento, que escucharemos estos días, cuando se suelte su lengua para cantar el canto de bendición al Señor. Necesita, como nosotros pasar su sorpresa, pero también su noche oscura, interiorizando y mascullando cómo es que Dios se ha fijado en él. Y es así, Dios nos llama a una misión que nos supera.
¿Estamos preparados para dejar que Dios de vida en nosotros y ser instrumentos de su salvación?
Dejemos que lo que está infecundo pueda ser fructificado.
Textos de hoy: Jueces 13,2-7.24-25; Salmo 70; Lucas 1,5-25

ADVIENTO: EL HOMBRE JUSTO

Virgen de la O que se venera en el Santuario da Franqueira




Hoy celebramos una festividad muy antigua y muy nuestra, pues procede de la tradición hispana, la Virgen de la Expectación, o Virgen de la O, o también Virgen de la Esperanza. Son los últimos día para el nacimiento del Salvador, solo una semana para la noche santa, como una extensa vigilia, acompañamos a la Madre en la inminencia del parto.
La liturgia de este día nos presenta al hombre justo, el esposo, a José, al hombre bueno, silencioso, discreto, obediente, y que, como veíamos ayer, por su generación el hijo de María es de la familia y casa de David, el Rey, no por sangre, sino por aceptación del designio y de los planes de Dios.
Hay dos cosas que me llaman la atención en estos relatos de la vida de José. Lo primero son sus sueños, lugar en el que Dios le transmite su proyecto, es como si Dios compartiese sus sueños con el hombre soñador. Seguramente las ideas de futuro de José se vieron truncadas, pero el sueño de Dios debía cumplirse, y es que, los sueños del Señor superan y desbordan cualquier imaginación humana.
No dejemos de soñar y no impidamos que en nosotros se cumplan los sueños de Dios.
El otro aspecto es la denominación de hombre justo. Según la "justicia" que se debía aplicar en el caso que nos presenta, la prometida que aparece embarazada, esa justicia era severa e implacable; en cambio, la justicia con la que se le denomina a José es la ley que nace de la conciencia dejada traspasar por lo divino de la Ley de Dios. Intuye posiblemente, por el amor que se tienen mutuamente, que no hay lugar para el engaño, la mentira o la traición, por eso se abre a la expectativa de Dios. Cuando nuestro corazón se endurece, echamos mano de la justicia y ponemos la ley como prioritario, quizás porque el amor y lo divino están ausentes de nuestros razonamientos y de nuestros discernimientos.
La Virgen está en cinta y nada es fácil para ellos, pero la decisión está tomada: soñemos. Ahora llega el Dios con nosotros, el Enmanuel, ahora llega el poder de la misericordia, el reinado del amor,
Textos: Jeremías 23,5-8; Salnmo 71; Mateo 1,18-24

miércoles, 17 de diciembre de 2014

ADVIENTO: LA HISTORIA DE NUESTRA FAMILIA




Hay muchas personas que les gusta conocer sus orígenes, y dedican, mucho tiempo a hurgar en documentos antiguos para elaborar un árbol genealógico. Así, escudriñando en los archivos y manuscritos pretenden, no pocos, descubrir un origen legendario de su linaje, o incluso si tienen sangre noble, los hay que en ese deseo elaboran un escudo, a imagen de las grandes familias, para poner en las fachadas de sus casas, o el significado enigmático de sus apellidos. ¿Quién no ha preguntado a sus mayores sobre las historias de los abuelos, bisabuelos, o sobre acontecimientos de antaño?, así vamos configurando la memoria de nuestra familia. Así también descubrimos, no sin asombro, que lo que hoy somos, muchas veces, viene configurando nuestra personalidad ya en nuestros "genes familiares". Pero, ante las situaciones, o vivencias, o acontecimientos, o si en la familia hay una "oveja negra", ya nos vamos distanciando, como que nos cuesta aceptar esa parte de nuestra historia. Nos cuesta acostumbrarnos a lo que no queda bien, elegante y fino, en nuestro álbum de fotos histórico.
Hoy el evangelio, comenzando ya las ferias mayores de preparación para la Navidad, nos invita a conocer los nombre y apellidos de la familia de Jesús, sus antepasados... y cuantas sorpresas nos llevamos. 
Lo primero es que Jesús procede de la fe de Abrahám, de la estirpe de Isaac, el hijo de la promesa, igual que El, el prometido por los profetas, de la generación de Jacob, el que lucha con Dios y se ve con El. Es pues miembro de la familia del cual Dios continuamente da su seña de identidad "el Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob", porque en estos Dios ha elegido a un pueblo que sea signo ante todos los pueblos de la tierra. Jesús es descendiente de David, el gran rey, el que cantó las alabanzas del Señor, pero también, el que dejará en su hijo una señal de su pecado de adulterio y asesinato. En la familia de Jesús, hay santidad y pecado, fidelidad y engaño, no se oculta a nuestra vista la grandeza y la miseria, están los nombres de las mujeres extranjeras, abriendo la genealogía a la universalidad.
Pero, ¿qué me interesa de todo esto?. 
Que Dios no se avergüenza del hombre, sino que asume incluso su pecado.
Que viene a nacer en la miseria de nuestra historia y la grandeza de su plan de salvación.
Que no se oculta la ascendencia de Jesús, sino que Dios con nosotros es el Dios que se inserta en todas la condición humana, con todos sus riesgos.
Que al final aparece una frágil, sencilla y joven doncella, que dará la respuesta a Dios.
No nos avergoncemos de nuestra historia, sino, que donde abundó el pecado sobreabundó la Gracia, y es que, el amor de Dios desborda por todas partes.
Feliz día a todos







martes, 16 de diciembre de 2014

ADVIENTO: LLAMADOS A LA CONVERSIÓN




El evangelio de hoy, continuación de la conversación de ayer de Jesús con los ancianos y sacerdotes, hoy el Señor quiere dejar más en evidencia que la llamada a la conversión que hacía Juan Bautista fue escuchada solo por algunos, y que, los que se creen salvados, posiblemente llegarán los últimos al Reino. La parábola de los dos hijos, el que dice sí a la llamada del padre a trabajar, pero no va, y el que hace el remolón, pero después se arrepiente y va, ayuda a comprender que lo central es la voluntad de Dios, su llamada al perdón, la acogida de su misericordia y la participación en el trabajo de su viña, en el Reino.
Pero aquellos, que se creían superiores son golpeados por las palabras duras de Jesús: los publicanos y las prostitutas, entrarán antes en el Reino. Qué duro es el Señor!. Y es que estas personas, despreciadas por los cumplidores de la ley, eran personajes impuros y condenados, y Jesús los pone anticipadamente ante Dios. ¿Por que´?, pues porque acogieron la llamada a la conversión, porque su pecado, evidente ante todos mostró la gran misericordia de Dios para con ellos.
Pero ahora pensemos en nosotros: hoy, con la preocupación acuciante de mantener las formas y guardar las composturas, de tener buena prensa y no ser molestos, nos preocupamos aún mucho más de quedar bien y salvar los "muebles". Quizás no se tenga esa preocupación tan evidente como pasaba antiguo: ¿como salvar mi alma?, o si ¿Entraré en el cielo?. Pero lo que no deja de ser una realidad es:

1.- Que condenamos igual que antiguamente, pues ponemos en la parte buena a los que nos caen bien, aunque no sean muy "santos", que para eso existen las excusas.
2.- Que juzgamos mucho por las apariencias y que nos cuesta aceptar los fallos y errores de los demás. Cuánto cuesta perdonar y olvidar!
3.- Que, posiblemente, seamos más fáciles de comprar, que las prostitutas del evangelio, porque le ponemos precio a muchas cosas, incluso a nosotros mismos, y que, no es tan difícil venderse al placer de lo inmediato, de sacar buenos beneficios aunque suponga la infidelidad a nuestra conciencia.
4.- Que, también posiblemente, tenga un precio de venta los demás, la fe o incluso en Reino, peor que los que recaudaban impuestos para los romanos, porque, quien no ha puesto precio a muchas cosas pagando el tributo al consumismo, a la injusticia, a una sociedad a la que complacientemente nos inclinamos y adoramos otros dioses, que no son el de Jesucristo.
5.- Que Juan Bautista sigue siendo incómodo y es más fácil preparar una Navidad entrañable, bonita, llena de luces y de boato. Está llegando el momento de partir, de salir, de caminar hacia Belén.

Textos de hoy: Isaias 3,1-2.9-13; Salmo 33; Mateo 21,28-32

lunes, 15 de diciembre de 2014

ADVIENTO: ¿CON QUÉ AUTORIDAD HACES ESTO?. Abrid las puertas a Dios




La escena del evangelio de este día nos coloca justo después de que Jesús expulsara a los mercaderes del Templo. La pregunta de los ancianos y sacerdotes ¿con qué autoridad haces esto?, da pie a Jesús a introducir una vez más la llamada a la conversión de Juan Bautista, un profeta enviado por Dios o un loco más de los que podrían pulular por aquellar tierras.
Tanto la acción de Jesús, como la pregunta de los ancianos, como la tensión creada, me da pie a una reflexión sobre nuestra vida.
La autoridad.
Se ven dos actitudes contrarias, y que pueden estar presentes en nosotros, por un lado ponerlo todo bajo la ley, una ley que ciega la libertad. Aquellos habían interpretado la ley liberadora de Dios esclavizando las conciencias, pero es que a veces nosotros, también nos agarramos a tradiciones que nos pueden hacer perder el horizonte. Respuesta que habitualmente nos estancan ante lo novedoso  y lo imprevisible del futuro: "Siempre se hizo así", "para que vamos a cambiar", " no está bien cambiar", ... y seguimos anclados en nuestras normas. Lo esencial a veces se olvida, y se pierde la esencia del Evangelio, pero conservamos celosamente nuestras normas, que muchas veces están lejos de la ley de Dios.
Pero también existe la otra actitud, no se si más esclava que la anterior, el dejar todo al gusto, la apetencia, el "me va bien, voy a probar", "hay que modernizarse", "hay que estar con los tiempos", una postura cambiante que va con las modas, o los discursos que nos infunden por los medios, o los sentimentalismos. Así nos encontramos con que nuestra vida se vuelve una navegación en continua búsqueda de rumbo, en que hay que navegar con lo políticamente correcto, no molestar a nadie y buscar mi satisfacción para poder realizarme.
A lo que nos invita Jesús una vez más es, como El, a buscar siempre la voluntad del Padre, sabiendo que somos protagonistas de un proyecto de amor que se realiza en la historia, que es historia de salvación. A saber leer los signos de los tiempos, donde Dios nos da muestra de su acción. A formar nuestra conciencia desde la libertad y desde la ley del amor de Dios. Pues en su Hijo hecho hombre El nos hace libres.

Repitamos este día el salmo 24: Enséñame, señor, tus caminos, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad

Textos de hoy. Números 24,2-17; salmo 24; mateo 21,23-17

domingo, 14 de diciembre de 2014

ADVIENTO: EL SEÑOR ME HA ENVIADO A ANUNCIAR EL EVANGELIO

Capilla del Santísimo en el Santuario da Franqueira


Este domingo de la alegría, o del gozo contenido por el próximo nacimiento del Señor y de la manifestación al final de los tiempos, este domingo es una llamada a renovar en nosotros la auténtica alegría. Permíteme que simplemente me detenga en dos ideas que están en los primeros números de la exhortación Evangelii gaudium. 
La primera es que la alegría es dinámica. No es la afirmación YA SOY FELIZ, y ya está, sino que es, en Jesucristo una alegría que nace y renace, pues El continuamente nos va dando muestras de su acción en nosotros. Así, el que viene, Ungido del Señor, a abrir los ojos de los ciegos, liberar a los cautivos, proclamar el año de gracia, es el que actúa en cada uno arrancándonos cada día de la pesadumbre, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento del que estamos tantas veces sometidos. La alegría, pues, es un don del Señor y un trabajo personal, un regalo del cielo y una labor desde el suelo, pues en Jesús se han quedado unidos.

La segunda es que la alegría se renueva y se comunica. Necesitamos vivir en la gratuidad y el agradecimiento, en la donación y en la recepción, en la acogida y en el abrazo fraterno. Jesús sale a nuestro encuentro para comunicarnos el gozo y la confianza. Pidamos al Señor desterrar de nosotros cualquier seña de individualismo que nos hace encerrarnos en nosotros y pensar que solo desde nosotros podremos. Somos felices si hacemos felices a los demás, si todos tenemos motivos para ser felices, que no significa que lo tengamos todo, sino que nos tenemos unos a otros y a Dios.

Amigos, es Jesús el que viene, hagámosle sitio e invitemos a todos a recibirle.
Pidámosle a María que nos ayude a ser como ella: abiertos a recibir al ungido del Señor.

Feliz domingo 

sábado, 13 de diciembre de 2014

ADVIENTO: MENSAJEROS DE LA LUZ

Procesión de antorchas la noche del 7 de septiembre. Con María, la noche se vuelve clara como el día. Somos testigos de la luz




Este domingo, conocido como "domingo de gaudete", domingo del gozo, nos ayuda a anticipar el gozo, la alegría contenida del próximo nacimiento del Señor. Aún nos quedan 10 días para la nochebuena, y como en un pequeño frasco de esencias, se nos entrega el buen olor del gozo de las pascuas de Navidad. Dentro de pocos días, a partir del 17, comenzaremos los días inmediatos de la  preparación, y lo haremos como en una solemne novena, intensificando la oración personal, la lectura de la Escritura, la reconciliación (qué bien nos viene confesarnos para estar bien dispuestos), preparando todo lo necesario, no solo lo material, para celebrar en familia y en la parroquia la Navidad. Lo hacemos con Isaías, que este domingo nos recuerda esa palabra profética que se cumple en Jesús: El Ungido del Espíritu viene a ser Buena Noticia para todos, y no es una propuesta más o menos convincente, no es una ideología más o menos aceptable, es la Palabra activa que se hace Reino en la sanación de los corazones desgarrados, en la amnistía, la libertad, el año de gracia. Todo nos hace desbordar de gozo. ¿No te recuerda esto el título de la exhortación del Papa Evangelii gaudium, el gozo del Evangelio?. No nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Aquel que viene a Salvarnos, porque, sí, el hombre de hoy también necesita escuchar la palabra de liberación.
Juan Bautista predicaba en Betania, y curiosamente este nombre significa "casa del testimonio". Y es que Juan vino a dar testimonio de la luz, a revelarnos a todos el camino para seguir al que ilumina nuestras vidas.Somos una casa, un hogar, una familia, un pueblo, de testigos, del testimonio de los que el Señor ha obrada y realiza cada día en nosotros. 
Recordad que este adviento tenemos tres personajes: Isaías, Juan Bautista y María. este domingo nos regala el Magníficat, el bello canto de la Virgen en el evangelio de Lucas y que será cantado en el Salmo. Es Ella, María, la que nos enseña a proclamar la alegría del Señor. Este domingo es un buen día para repetir una y otras vez el magníficat, proclamar con María las grandezas del Señor.

Estad siempre alegres. El que os llamado es fiel y cumplirá sus promesas

Textos de este domingo: Isaias 61, 1-11; Lucas 1, 46-54; 1ª Tesalonicenses 5,16-24; Juan 1,6-8, 19-28

viernes, 12 de diciembre de 2014

ADVIENTO: LOS NIÑOS SIEMPRE QUIEREN JUGAR



Para que un niño no quiera jugar, o está malito o es un caprichoso. Para que un niño no sienta pena del sufrimiento ajeno, o está malito o es un caprichoso. La sencillez de los niños da pie a Jesús para hablar de los insatisfechos, los que siempre protestan por todo, o los que se alegran en el dolor de los demás, o se entristecen por los éxitos de los  otros. Son los adultos caprichosos y cenizos que siempre le sacan algún defecto a las cosas, o tienen razones para considerar que las hay que hacer como ellos consideran, o que la perfección solo se alcanzará en su reino personal. Con éstos, no hay quien trabaje, y con éstos, es difícil que entren en el Reino. "Porque vino Juan bautista que ni comía ni bebía, y decían, está endemoniado; y viene el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen, es amigo de publicanos, comilón y borracho". A ver, en qué quedamos, éstos nada le complace, nada les llena, nada les satisface, están siempre cuestionando. Para éstos ni Dios es perfecto, porque seguro que le encuentran algún fallo.
Creo que, en el fondo, es una forma de ocultar la propia realidad, escabullirse de su responsabilidad, cargar los defectos en los hombros de los otros, evadirse de cualquier compromiso, satisfacer su deseo de ser más que los otros juzgando y condenando y cargar un ambiente de desesperanza.
Ahora es tiempo de vivir en la sencillez de los niños y decir con San Pablo: "Bendecid a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis. alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran. vivid en armonía unos con otros y no seáis altivos, antes bien poneos al nivel de los sencillos. y no seáis autosuficientes. " Romanos 12,14-16

Textos de hoy: Isaías 48,17-19; Salmo 1; Mateo 11,16-19


jueves, 11 de diciembre de 2014

ADVIENTO: EL MÁS GRANDE Y EL MÁS PEQUEÑO



Con la lectura del texto del Evangelio de este día yo me quedo sorprendido: Juan Bautista, el más grande nacido de mujer, pero el más pequeño en el Reino. Y digo que me sorprende y me sobrecoge, porque, cualquiera de nosotros, con nuestras limitaciones, sin vivir en esa radical y extrema entrega del profeta en el desierto, sí, somos más grandes que él. Me da un poco de reparo decir esto, pero, la grandeza de Juan Bautista está en su bautismo de sangre, y que es, el nuevo Pueblo de Dios el que lo eleva, porque se humilló. Pero fíjate, tú y yo, con nuestras miserias, "gusanito de Israel" dice Isaías, hemos nacido a la Vida en el Bautismo, no solo el de conversión que anunciaba Juan, sino, el del Espíritu por el que recibimos la vida en adopción, siendo hijos en el Hijo. Hemos sido sellados por el Espíritu por el que somos sacerdotes, profetas y reyes, una vocación con el que nos configura con Cristo, con El, por El y en El; nos unimos en la ofrenda al Padre, anunciamos la Buena Nueva y construimos el Reino. Me da vértigo, pues somos más que Juan, porque recibimos, comemos, nos alimentamos del que él anunció y señaló, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. 
Sí, porque Juan anunció, lo señaló, preparó, murió por la verdad; pero no fue su discípulo, ni le encargó nada más que la misión de cerrar una etapa, para abrir el camino al Señor. Pero nosotros lo hemos conocido, nos ha llamado, nos conoce, estamos con El, y nos envía. 
Sí, en el dinamismo del Reino, el más pequeño es el más grande; porque el que se humilla será enaltecido.

Aprendamos de María, Ella es maestra es este camino, pues desde el principio se llama la esclava del Señor.

Textos del día: Isaías 41,13-20; Salmo 144; Mateo 11,11-15

miércoles, 10 de diciembre de 2014

ADVIENTO: VENID LOS CANSADOS Y AGOBIADOS




Cada mañana un pequeño grupo de pájaros se posa en la cruz de la torre de la iglesia. Despiertan el día con sus trinos como anticipando el trabajo de toda la jornada. Rompen el silencio de la madrugada con su canto como el que vive sin el agobio "mirar los pájaros del cielo,ni cosechan, ni siembran, y mi Padre cuida de ellos", nos dice Jesús.
Hoy, como una parábola vital del Evangelio del día, observo esos animalillos y contemplo. Nosotros, llamados a la sencillez de los niños según el mandato de Jesús, nos posamos para descansar, pero, de los agobios de la vida. Pensemos en tantas personas castigadas por la injusticia, la desigualdad, el hambre, que su vida se ha convertido en una carga excesivamente pesada, que no encuentran ningún Cirineo que les ayuden a llevar la pesada cruz. Cuantos están cansados de luchar contra si mismos porque les cuesta entender y asimilar su enfermedad, o las dificultades de la vida, o las separaciones violentas y desgarradoras, o los que ya no soportan que se les cierren las puertas al futuro pues no encuentran trabajo, o los que no comprenden lo que les pasa cada final de mes. Ponemos bajo el peso insoportable la carga del pecado, de la desesperanza, de la muerte interior, de la sequedad, de la falta de fe, de que acaba siendo un lastre del que no somos capaces de desprendernos.
Hoy Jesús nos enseña a ser como esos pequeños pájaros, que cada mañana se posan en la cruz de la torre de la iglesia, descansar en el Señor, reponer las fuerzas, porque en El encontramos nuestro descanso, nuestro consuelo, nuestra paz, porque El es nuestro alivio. 
El lleva nuestra carga más dura, El es quien nos protege, y nos ayudará a poder comprender nuestra vida. No tengamos miedo a posarnos en la cruz del Señor, a abrazarla y sentir el amor de quien lo ha dado todo por nosotros.
Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas (Isaías)

Textos de hoy: Isaias 40,25-31; Salmo 102; Mateo 11,28-30